Cafetería de la Terminal 3 del Aeropuerto de La Habana. (J. E. RODRÍGUEZ DDC).

 

Las restricciones implementadas por el Gobierno sin aviso desatan especulaciones y molestias entre los cubanos.

Por JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ , La Habana, para DDC.-

—Las restricciones a la circulación del peso convertible CUC en las terminales aéreas de Cuba han desatado las especulaciones sobre la posible salida de circulación de la moneda, lo que afectaría, entre otros, a las llamadas “mulas” que realizan el comercio informal entre la Isla y México.

Danilo Reina, informático, opinó que con la puesta en vigor del Decreto 276, “sin aviso previo en los medios de información”, tiene “el mismo objetivo de nuevas las tiendas en dólares” abiertas recientemente por el Gobierno.

“Mi negocio está paralizado porque ahora no puedo llegar a México con CUC y comprar allí directamente los dólares americanos. Obligatoriamente tengo que comprarlos en el mercado negro cubano, donde se está cotizando cada dólar por 1.30CUC y se espera que aumente”, dijo Reina.

A inicios de este mes, varias casas de cambio que compraban y vendían CUC en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, de Ciudad de México, dejaron de operar con esta moneda. “Ya no la manejamos”, dijeron los empleados, según Reina.

“Menos los cubanos, todos sabían de la nueva disposición. Nos cogió por sorpresa”, se quejó.

La Resolución 276/2019 del Banco Central de Cuba (BCC), según la Gaceta Oficial 21 Extraordinaria de 16 de octubre de 2019, busca “prevenir y evitar el uso del Sistema Bancario y Financiero para actividades ilícitas, incluidas el lavado de activos y el financiamiento al terrorismo y a la proliferación de armas de destrucción masiva”.

En su Artículo segundo, el Decreto prohíbe “la exportación e importación del medio de pago denominado peso convertible de curso legal, en cualquier denominación”.

“Se va el CUC, porque no tiene ningún sentido que te dejen viajar con moneda nacional y no con CUC”, dijo Belkis Sanabria, quien el pasado fin de semana viajó a Estados Unidos. El Decreto 276 sí permite que los pasajeros puedan exportar e importar a su salida o entrada al territorio nacional sumas que no excedan los 2.000 pesos cubanos (CUP) en efectivo.

“A mi entender, el Gobierno no tiene ni dinero para respaldar los CUC y no quiere que se le escapen los que quedan circulando en el país. Por otra parte, no descarto que todo este aparataje sea para sacarnos del negocio a los que hacemos de ‘mulas’, cosa que ya hicieron en parte con las tiendas de dólares”, dijo Sanabria.

Aunque no ha sido informado oficialmente por las autoridades de la Aduana General, personas que viajaron al extranjero en lo últimos días confirmaron que en el Aeropuerto Internacional José Martí solo se estaba cambiando 300CUC por pasajero a varias monedas extranjeras.

Habaneros consultados opinaron que estas medidas perjudican directamente a la población y, dentro de esta, a quienes sobreviven de la remesa familiar y al sector privado.

El primer vicepresidente, Salvador Valdés Mesa, reconoció recientemente que existe en el país un déficit de moneda libremente convertible que se ha reflejado en las grandes colas en las sucursales bancarias y Casas de Cambios (CADECA).

“El dinero que está saliendo (de Cuba) para adquirir productos se estima en cifras significativas, y debemos captarlo como fuente de divisas para reaprovisionar nuestra industria, las cadenas de tiendas, nuestro mercado”, dijo Valdés Mesa.

Tras este anuncio, la cotización del dólar estadounidense en el mercado negro se disparó de 1.13 a 1.30 CUC.

Cheyla Zamora, quien viajo a México el pasado 16 de octubre, relató que “ese día estaban anunciando por los altavoces del aeropuerto (de La Habana) la nueva prohibición, porque el cambio se dio y no habían avisado nada”.

“La protesta fue tremenda en la cafetería grande de adentro de la terminal. No informaron ni en la televisión, ni en la radio, ni en los periódicos. La empleada de la cafetería, donde había un cartel que anunciaba cuáles monedas se aceptaban, estaba que trinaba porque todos los pasajeros la emprendieron con ella”.

Según Zamora, las monedas que estaban en el cartel de la cafetería eran el dólar estadounidense, el dólar canadiense, el euro y el peso cubano.

“Ya mi esposo, que desde hacía un mes estaba en México, me había dicho que los precios de compra habían aumentado de entre 17 y 18 a 19 y hasta 20 pesos mexicanos por cada de CUC. Y ahora que ya no se pueden ni comprar, no sé cómo podré mantener mi negocio a flote”.