Lázaro Blanco, lanzador del equipo Cuba.-

 

 

Por: Roque díaz  para Cubacomenta.-

—Mucho se ha hablado en estos días previos a la cita continental sobre las posibilidades del equipo cubano de béisbol de recuperar la supremacía perdida hace 12 años en este tipo de eventos.

El director del conjunto se ha mostrado optimista en todas sus declaraciones ante la prensa y los directivos de ese deporte no aceptan otro resultado que no sea la medalla de oro para catalogar de positiva la incursión cubana.

Ante la ausencia de los Estados Unidos en la competencia de Lima 2019, los vaticinios optimistas estallaron en una reacción en cadena por la mayoría de los medios oficiales y aun hoy, a pesar de la mala imagen dejada por los antillanos por tierras de Centro y Norteamérica, se han mantenido firmes gracias al combustible que ha aportado la llegada de refuerzos provenientes de varias ligas profesionales.

Sin embargo, como ha venido ocurriendo a través de los años, los altos directivos del deporte le han colgado en el cuello los carteles de favoritos a los cubanos sin un previo análisis de contrarios y movidos más por desesperadas teorías y por propagandas políticas, totalmente divorciadas de la realidad que los envuelve, como ocurrió hace exactamente un año con la debacle en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, Colombia.

Alzarse con el trofeo Panamericano no es tarea fácil en estos nuevos escenarios donde el béisbol ha ido ganando terreno en varios países del área, mientras los nacionales retroceden desangrados por emigraciones masivas, por políticas obsoletas y por desmotivaciones generalizadas.

Analizando los rivales que tendrá que enfrentar la selección cubana en su primera fase (grupo de cuatro equipos donde clasifican dos), podemos ver los primeros escollos en el horizonte.

Canadá (primer contendiente)

Por tradición, estos equipos norteños siempre han sido una piedra en el zapato de las escuadras criollas.

Esta vez se presentarán con un conjunto balanceado y de mucha experiencia en este mundillo, liderados por los lanzadores Scott Richmond y Phillipe Aumont (ambos con cuatro temporadas en la MLB) y Chris Lerox (seis temporadas en la MLB y una en la Liga Japonesa)

Dirigida por uno de los mejores mentores canadienses de todos los tiempos y exjugador de los Azulejos de Toronto, Ernie Whitt, la selección roja y blanco viene en serio a reeditar sus actuaciones memorables de Guadalajara 2011 y Toronto 2015 cuando se llevaron el cetro derrotando en la final a equipos estadounidenses.

Los canadienses, con una nómina donde los bateadores zurdos duplican a los derechos y la mayoría de sus integrantes han jugado varios años en las Ligas Menores, cuentan también con un trío de prospectos colegiales que pueden dar mucho de qué hablar a la fanaticada.

Colombia (rival número dos)

Aunque no pudieron obtener los permisos de los peloteros que actualmente militan en franquicias de la Gran Carpa, los cafeteros han armado un conjunto competitivo con figuras de su liga profesional y algunos activos de las Ligas Menores y según algunos analistas, no es una quimera pensar en su clasificación a la siguiente fase del campeonato.

Argentina (rival número tres)

Pocos asocian a este país con el deporte de las bolas y los strikes, pero lo cierto es que esta selección se ha preparado en serio y está soñando a lo grande, como han declarado varias veces sus técnicos.

Los sudamericanos han hecho una preparación sin precedentes, después de arrebatarles el cupo a los brasileños en la clasificatoria, hacer una gira por la República Dominicana, y efectuar varios partidos con equipos de su Liga de Verano.

“Hace tres años atrás hicimos una gira similar y obtuvimos un solo triunfo. Esta vez fueron cuatro partidos ganados. Eso demuestra el crecimiento de nuestro deporte”-dijo Martín Mondino, director del equipo.

Además, este equipo efectuó varios encuentros con elencos de las Grandes Ligas antes de comenzar la temporada, y salieron airosos ante Rojos, Cachorros, Diamondbacks y Marlins y empataron frente a los Indios y los Bravos. “No quiero ir a Perú a participar, quiero que seamos protagonistas”-declaró también el directivo.

“Yo siempre busco lo máximo. Ellos tienen dos brazos y dos piernas como nosotros. Vamos a ir con todo lo que tenemos”-concluyó Mondino.

Con estas cartas sobre la mesa, sin mencionar los integrantes del otro grupo (Puerto Rico, República Dominicana, Nicaragua y Perú) y teniendo en cuenta que Cuba presentará a uno de sus equipos más débiles de todos los tiempos en Juegos Panamericanos, no hay nada garantizado.

Sin dudas un oro Panamericano sería más que una demostración de calidad, una tremenda sorpresa.

Equipo Cuba para los XVIII Juegos Panamericanos

Receptores:

Yosvany Alarcón
Yunior Ibarra
Alfredo Fadraga

Jugadores de cuadro:

Yordanis Samón (HAB), Raúl González (CAV), Carlos Benítez (GRA), César Prieto (CFG), Yordan Manduley (HOL) y Jorge Enrique Alomá (ART).

Jardineros:

Yoelquis Guibert (SCU), Roel Santos (GRA), Yunieski Larduet (LTU), Stayler Hernández (HAB) y Yuribel Gracial (MTZ)

Lanzadores:

Lázaro Blanco (GRA), Yoanni Yera (MTZ), Vladimir García (CAV), Freddy Asiel Álvarez (VCL), Frank Luis Medina (PRI), Wilson Paredes (HOL),Yudiel Rodríguez (LTU), Liván Moinelo (PRI), Raidel Martínez (PRI), Pedro Ángel Álvarez (SSP).

Director técnico:

Rey Vicente Anglada Ferrer

Cuerpo técnico:

Luis Jova
Guillermo Carmona
Juan de Dios Peña
Javier Gálvez
Víctor Figueroa
Ricardo Eizmendiz