COVID 19, Cuba – Archivo.-

Lázaro Javier Chirino

Lázaro Javier Chirino / CiberCuba  | 02/08/2020.-

—Un total de 75 personas han sido diagnosticadas con el nuevo coronavirus en los últimos 15 días en el municipio de Bauta, todas asociadas a un evento de transmisión local reportado tras una fiesta religiosa en el poblado, informaron medios de prensa oficiales.

Las autoridades han aislado hasta la fecha a más de 28 000 personas y 8 000 núcleos familiares asociadas a dicho evento.

El primer caso se detectó el pasado 22 de julio y fue una señora de 53 años, quien organizó la celebración cuando el territorio se encontraba aún en la segunda fase de desescalada, contó a Juventud Rebelde Yanelis Amador Borrego, directora de Salud Pública en la provincia de Artemisa.

“La fiesta había sido en casa de la propia paciente, por lo tanto fue fácil identificar posibles positivos. Ella afirma no haber ido en los últimos días a La Habana, y que el virus se lo llevaron a la actividad, quizá alguien asintomático”, agregó la funcionaria.

Sin embargo, la situación se ha complicado porque el rango de edad de los participantes está entre 20 y 30 años y el número de personas aisladas es alto, mientras que permanecen bajo vigilancia unos tres mil ciudadanos, dijo Amador Borrego.

“Cuando profundizamos en la encuesta epidemiológica nos dimos cuenta de que muchos jóvenes, entre sus múltiples movimientos, identificaron bares de Bauta y Baracoa; y tuvimos que ampliar la zona de peligro”, puntualizó.

El número de contagios en Bauta creció de manera desproporcional y en pocos días llegaron a contabilizarse 75 infectados.

Las autoridades de la provincia decidieron extender la cuarentena también a la localidad de Baracoa, situado al oeste de La Habana.

“Sumaban 24 las manzanas estratificadas como población de alto riesgo en el casco urbano, pues los primeros seis casos se circularon en una de ellas. Luego, debimos ampliar la vigilancia a otras de la periferia”, manifestó a la prensa oficialista José Antonio Hernández Hidalgo, presidente del Consejo de Defensa Municipal.

Como parte de las medidas fue necesario cerrar las playas de Caimito y Bauta; así como los bares de toda la provincia y se indicó el uso del nasobuco de manera obligatoria.