Según la ministra de Trabajo, el listado de actividades cerrado impide desarrollar la creatividad del cubano. (14ymedio).-

 

 

Las autoridades anuncian su intención de vincular el salario estatal a la productividad.

 

—El férreo control del Estado sobre las actividades por cuenta propia se suaviza con la eliminación de la lista de 123 actividades permitidas en el sector privado, una medida anunciada este jueves por la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, que afirmó que la situación actual no propicia el desarrollo de la creatividad nata que tiene el cubano. Los economistas, que llevan años demandando el fin de este listado, han mostrado su satisfacción, aunque también cautela.

“Finalmente! Se eliminará el listado de actividades permitidas para el trabajo por cuenta propia en Cuba!!! Tuvimos que insistir en ello hasta la saciedad para que lo adoptaran!!!! Mejor tarde que nunca! Pero valdría la pena que sigan profundizando!”, exclamó Mauricio De Miranda Parrondo que, en todo caso, considera que el Gobierno no ha dado el paso por las demandas de los economistas “sino porque la gravedad de las circunstancias lo impone. Por eso hace falta mostrar una verdadera voluntad política de cambios”, añadió.

Marta Elena Feitó no avanzó la fecha de entrada en vigor de esta medida pero dijo que el Gobierno permitirá que los privados pongan en marcha “negocios de perfil mucho más amplio”

Marta Elena Feitó, que se expresaba en la Mesa Redonda de la Televisión Nacional, no avanzó la fecha de entrada en vigor de esta medida pero dijo que el Gobierno permitirá que los privados pongan en marcha “negocios de perfil mucho más amplio”. El grueso de las actividades por cuenta propia estaba centrada en hostelería, transporte y arrendamiento de vivienda. Ahora se podrán presentar los proyectos que se deseen, aunque está por ver lo específico de la norma y hasta dónde puede llegar su discrecionalidad.

Sin embargo, la ministra sí dejó claro que “las limitantes serán que sean labores de carácter lícito con recursos y materias primas de procedencia lícita”, por lo que cabe esperar que el Gobierno permita la importación de materia prima por los particulares para desarrollar actividades hasta ahora reservadas al Estado. En cambio, no hay ninguna señal de que las autoridades estén dispuestas a abrir la mano en los considerados sectores estratégicos de educación, salud, prensa o telecomunicaciones.

La Mesa Redonda del jueves estaba dedicada ayer a explicar las nuevas acciones en las áreas de Energía y Minas y de Trabajo y Seguridad Social. Por eso la noticia más relevante, la apertura del sector privado, quedó diluida y los medios oficiales no le han dado la relevancia esperada a un cambio tan significativo, tal vez, precisamente, porque supone una renuncia, de alcance aún poco específico, a las líneas más ortodoxas del comunismo.

El economista cubano Pedro Monreal alabó la noticia, pero también señaló lo mejorable de esta. “La Mesa Redonda no abordó medidas concretas para resolver tres problemas cruciales: la enorme cantidad de personas en edad laboral que no trabajan ni estudian, la baja productividad del agro y el establecimiento de pymes que permitan dar empleo de calidad”, lamentó.

El experto considera que la pequeña y mediana empresa es imprescindible para poder elevar el techo de la productividad en el corto plazo. “Los datos son claros: la función de creación de empleo neto en la economía cubana la tiene crecientemente el sector no estatal, principalmente el sector privado. La institucionalidad primitiva del TCP (trabajo por cuenta propia), con ausencia de formato empresarial privado, es una traba enorme”, señala.

La intervención de la ministra dejó otro dato importante: la intención del Gobierno de vincular los salarios estatales a la productividad.

“La vida ha demostrado que poner indicadores límites asociados al cumplimiento de planes no da resultado. Usted tiene que pagar a los trabajadores por los resultados concretos de la riqueza que se genere”

“La vida ha demostrado que poner indicadores límites asociados al cumplimiento de planes no da resultado. Usted tiene que pagar a los trabajadores por los resultados concretos de la riqueza que se genere. El límite tiene que ponerlo la eficiencia”, dijo.

El Gobierno, según Feitó, pretende que el salario “constituya la fuente principal de satisfacción del trabajador y su familia” y anunció que se buscará asociar el pago al rendimiento, eliminar restricciones sobre las compensaciones y agilizar trámites.

Actualmente el salario medio en el sector estatal apenas llega a 45 dólares al mes.

El sector privado, que aglutina a más de medio millón de cuentapropistas que generan aproximadamente un tercio de los puestos de trabajo en el país, se ha visto especialmente golpeado por la pandemia, al desaparecer el turismo y reducirse drásticamente el número de clientes en sus negocios.