Mike Caputo, secretario adjunto de asuntos públicos del Departamento de Salud y Servicios Humanos Foto © Twitter.-

Wilfredo Cancio Isla

Wilfredo Cancio Isla / CiberCuba | 14 de septiembre 2020.-

—Un alto funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS) acusó a los científicos del gobierno de conspirar contra el presidente Donald Trump y exhortó a sus partidarios a que se armaran para enfrentar una “insurrección armada” tras las elecciones de noviembre.

En unas explosivas declaraciones transmitidas  por Facebook, Mike Caputo, secretario adjunto de asuntos públicos del HHS, afirmó que el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) alberga una “unidad de resistencia” decidida a socavar al presidente estadounidense.

“Los científicos de carrera no se han cambiado de ropa, excepto para reuniones donde traman cómo van a atacar a Donald Trump”, dijo Caputo. “Hay científicos que trabajan para este gobierno que no quieren que Estados Unidos mejore hasta después de que Joe Biden sea presidente”.

La página personal de Caputo en Facebook fue desactivada en algún momento después de su controversial intervención del domingo.

El diario The New York Times fue el primero en reportar las declaraciones, que ocupan este lunes los principales medios de Estados Unidos y han desatado una ola de reacciones a ambos lados del espectro político en medio de la crisis de la pandemia y a siete semanas de la elección presidencial.

De acuerdo con la versión de The New York Times, el funcionario también advirtió a los seguidores de Trump que estuvieran preparados para una insurrección armada, adelantando que el presidente ganaría las elecciones, pero que el candidato demócrata se negaría a conceder la elección.

“Cuando Donald Trump se niegue a retirarse en la toma de posesión, comenzará el tiroteo”, dijo Caputo. “Si tienen armas, compren municiones, damas y caballeros, porque será difícil conseguirlas”.

Los líderes demócratas de la Cámara de Representantes han ordenado de inmediato una investigación sobre el asunto.

Caputo supuestamente organizó el evento para los seguidores de su página personal de Facebook. Sus comentarios se producen luego de versiones extraoficiales y reportes de prensa de que los principales funcionarios nombrados por el HHS han estado interfiriendo con la publicación de los informes del CDC sobre la pandemia de coronavirus.

Este lunes, el HHS envió una declaración a The New York Times en respaldo a Caputo, quien fue designado en el puesto por el presidente Trump el pasado abril.

“El señor Caputo es parte fundamental e integral de la respuesta del presidente al coronavirus, liderando la comunicación pública, ya que los estadounidenses necesitan información de salud pública para derrotar la pandemia del COVID-19”, indica el comunicado.

Como ha expresado en ocasiones anteriores, Caputo reiteró este lunes que se siente amenazado por sus posiciones dentro de la administración.

“Desde que me uní a la administración, mi familia y yo hemos sido continuamente amenazados y acosados por personas que luego han sido procesadas. Esto pesa mucho sobre nosotros, y apreciamos profundamente la amistad y el apoyo del presidente Trump al abordar estos asuntos y mantener a nuestros hijos a salvo”, afirmó.

Durante su intervención dominical en Facebook, Caputo dijo que ha enfrentado críticas por presuntamente adaptar los boletines semanales del CDC a la perspectiva de Trump sobre la pandemia, y sugirió que corre peligros que va a enfrentar incluso con su vida.

“Ustedes entienden que van a tener que matarme, y, desafortunadamente, creo que es ahí adonde va esto”, dijo.

Sus dardos fueron lanzados contra los científicos gubernamentales, los medios de comunicación y los líderes demócratas por acusarlo de interferir sistemáticamente en los informes oficiales de CDC. Los reportes publicados la pasada semana por The New York Times, Politico y otros medios estadounidenses citaron a funcionarios anteriores y actuales de CDC asegurando que Caputo exigía a la agencia que revisara, retrasara o desechara los reportes actualizados sobre el COVID-19.

Los testimonios obtenidos indican que Caputo influía en los informes semanales del CDC sobre las cifras de morbilidad y mortalidad porque consideraba que socavaban el mensaje de Trump de que la pandemia está bajo control.

Los informes del CDC han estado históricamente protegidos de la interferencia política y los funcionarios del gobierno solo han tenido acceso a sus contenidos momentos antes de ser publicados. La sede de la agencia está en Atlanta, Georgia, con el propósito de mantener su labor alejada de las influencias directas de Washington.

Sin embargo, Caputo se quejó ante sus seguidores de Facebook por estar supuestamente asediado por los medios de comunicación, y dijo que su salud física y mental se ha visto afectada, pero no se contuvo para atacar a los científicos que “en lo profundo de las entrañas del CDC han renunciado a la ciencia y se han convertido en animales políticos”.

La opinión del funcionario se sustenta en una declaración previa de Trump, quien el pasado agosto también arremetió contra el “estado profundo” de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) por retrasar los ensayos de la vacuna contra el coronavirus.

“El estado profundo, o quien sea, en la FDA está haciendo muy difícil que las compañías farmacéuticas consigan gente para probar las vacunas y la terapéutica”, escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.

Caputo recordó en su conversación que Trump lo había puesto personalmente a cargo de una campaña publicitaria de servicio público de $250 millones de dólares destinada a ayudar a Estados Unidos a volver a la normalidad y confió en permanecer en su cargo porque el presidente lo apoyaba.

Hombre leal a Trump, Caputo fue nombrado en el HSS como una iniciativa de la Casa Blanca para ejercer un control más directo sobre las actividades del departamento, que cuenta con 80.000 empleados y tiene bajo su sombrilla la supervisión de la FDA, el CDC y los institutos médicos, entre ellos el de Epidemiología.

Caputo, de 58 años, es un veterano activista republicano de Nueva York que trabajó en la campaña presidencial de Trump en 2016.

Antes de su nombramiento era un asiduo usuario de Twtter enviando mensajes políticos y opiniones que fueron consideradas racistas e insultantes hacia el pueblo chino y los militantes demócratas.

La CNN pudo revisar más de 1 300 tweets y retweets borrados por Caputo desde finales de febrero hasta principios de abril, en los cuales afirmaba que los demócratas querían que el coronavirus matara a millones de personas y que los medios de comunicación buscaban crear pánico en torno a la pandemia para perjudicar la reelección de Trump.