Christopher Wray, director del FBI, en una conferencia sobre seguridad nacional el 7 de octubre de 2020. (Jim Watson / AFP).

—El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha hecho público un amplio informe dando a conocer la detención y procesamiento legal de ocho personas de nacionalidad China acusadas de “acoso y acecho” contra residentes legales y ciudadanos norteamericanos en el territorio nacional.

Los detenidos son parte de la “Operación Fox Hunt” (Operación Caza del Zorro), creada de manera extralegal por el Partido Comunista de China (PCCh).

La “Operación Fox Hunt” tiene como propósito obligar mediante presiones e intimidación, tanto a disidentes como a personas civiles que han logrado huir de China y refugiarse en los Estados Unidos, para que regresen a su país de origen.

Las órdenes de arresto y procesamiento legal contra estos agentes del régimen de Pekín fueron dadas a conocer por un Tribunal Federal de Brooklyn, que ha presentado la acusación como “conspiración para actuar en territorio de los Estados Unidos como agentes ilegales de la República Popular China”.

De acuerdo con el informe, a seis de los acusados se les imputa con “cargos relacionados de conspiración para cometer acoso interestatal e internacional”, actuando presuntamente “bajo la dirección y el control de funcionarios del gobierno de la República Popular China para llevar a cabo vigilancia y acoso para acechar y coaccionar a ciertos residentes de los Estados Unidos”.

Zhu Yong, Hongru Jin y Michael McMahon fueron arrestado hoy, 28 de octubre, y serán procesados por Peggy Kuo, jueza magistrada de EEUU, mientras que a Ron Jing y Zheng Congying los detuvieron en el Distrito Central de California. Hu Ji, Zhu Feng y Li Minjun continúan prófugos de la justicia.

Respecto a los arrestos ha dicho el Secretario auxiliar de Justicia de Seguridad Nacional, John C. Demers, que “Con los cargos de hoy, hemos dado la vuelta a la ‘Operación Fox Hunt’ de la República Popular China: los cazadores se convirtieron en cazados; los perseguidores en perseguidos”.

“Los cinco acusados que el FBI arrestó esta mañana”, agregó Demers, “por cumplir ilegalmente las órdenes del gobierno chino en los Estados Unidos, ahora se enfrentan a la perspectiva de ir a prisión. Para los acusados y otros involucrados en este tipo de delitos nuestro mensaje es claro: manténganse alejados. Este comportamiento no es bienvenido aquí”, agregó.

Por otra parte, Christopher A. Wray, director del FBI, se refirió a la injerencia China en EEUU como “descarados intentos de vigilar, amenazar y acosar a nuestros propios ciudadanos y residentes permanente legales mientras se encuentran en suelo estadounidense y eso forma parte de las campañas de robo e influencia maligna de China en nuestro país y en todo el mundo”.

“El FBI”, continuó Wray, “utilizará todas sus herramientas para investigar y derrotar estas acciones atroces del gobierno chino, que son una afrenta a los ideales estadounidenses de libertad, derechos humanos y estado de derecho”.