Cambio de dolares en Cuba – Archivo.-

Por el doctor Oscar Elías Biscet, presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos. Medalla Presidencial de la Libertad (EEUU).-
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—Las vidas de los profesionales de la salud están en el borde de la miseria humana en la Cuba socialista; por eso pueden contratarlos para las misiones médicas.La trata de personas es un flagelo que aún pervive en la sociedad moderna del siglo XXI. Si bien en muchos países es impulsada por las ambiciones individuales y de grupos, ambos fuera de ley, existe el caso muy particular en esas circunstancias inmorales, que es el régimen de Cuba.El régimen castrocomunista en la actual pandemia por COVID-19 ha incrementado sus ingresos monetarios con la exportación de los servicios médicos a los países afectados con esa enfermedad infecciosa. Pero lo más bochorno y triste es que el personal sanitario es expoliado de una parte importante de su salario y la permanencia en los lugares asignados para sus labores están bajo la vigilancia del aparato represivo de inteligencia policiaca del Estado cubano.Esos profesionales de la salud son oprimidos y explotado por el régimen cubano, a esas condiciones de explotación las denominaría la neoesclavitud y una de las características más llamativa es la trata o el tráfico de persona. Todo ese próspero negocio sucio está enmascarado con la solidaridad, que violan los tratados internacionales de derechos humanos y de la Organización Internacional del Trabajo.

En esto momento en los EEUU existe un enfrentamiento intelectual, donde la guerra cultural se ha desencadenado en las calles, con la destrucción de símbolos de la nación, supuestamente en relación con la esclavitud, la trata de esclavo y el racismo, aunque institucionalmente no existe esta vergüenza de la humanidad, los extremistas de izquierda la exacerban para cumplir sus sueños de destrucción del legado de la cultura occidental.

En la búsqueda de instaurar el nuevo orden mundial y a su cabeza la China comunista, se exacerbó las bajar pasiones humanas: vandalismo y odio y fueron orientadas a destrozar las estatuas de figuras históricas, creadores de la democracia moderna, con la profanación de las efigies de Washington, Jefferson, Lincoln e incluso, qué salvajismo, deshacer la estatua de Colon y censurar la obra cinematográfica Lo que el viento se llevó.

Por supuesto, la nación al tener preocupaciones serias sobre su existencia, debería debatir de forma civilizada y en estado de derecho tales asuntos y subsanar aquellos que atentan contra la identidad, orgullo y propiedad de la nación-Estado.

Esos radicales de la izquierda del Partido Demócrata que tienen alianzas con regímenes tiránicos como los de Cuba, Venezuela y Nicaragua, nunca su disgusto e ira se han enfocado en condenar las sistemáticas, graves y flagrantes violaciones de los derechos humanos de los ciudadanos de eso países.

Para suerte de los cubanos y latinoamericanos, existen muchas personas amantes a la libertad y de la democracia en EEUU que condenan las injusticias en cualquier parte del mundo. Entre aquellos tenemos los senadores Ted Cruz (R-TX), Marco Rubio (R-FL), Rick Scott (R-FL).

El senador Scott tiene un plan solidario, bien detallado y que continúa perfeccionado para apoyar la liberación del pueblo cubano y más recientemente se involucró junto a Rubio y Ted en condenar el despotismo y la trata de personas, en especial el tráfico humano de médicos de la tiranía cubana.

Estas tres personalidades heroicas, Scott, Rubio y Ted, dieron a conocer el proyecto de Ley de Reducción de Ganancias para el Régimen Cubano (Cut Profits to the Cuban Regimen Act), que pide al Departamento de Estado de EEUU un informe anual de los países que contratan médicos a través de régimen cubano. Esperan que este programa de misiones médicas de Cuba se considere un factor en el reporte anual de Trata de Personas (TIP) del Departamento de Estado.

Para suerte de los cubanos y latinoamericanos, existen muchas personas amantes a la libertad y de la democracia en EEUU que condenan las injusticias en cualquier parte del mundo. Entre aquellos tenemos los senadores Ted Cruz (R-TX), Marco Rubio (R-FL), Rick Scott (R-FL).

El senador Scott tiene un plan solidario, bien detallado y que continúa perfeccionado para apoyar la liberación del pueblo cubano y más recientemente se involucró junto a Rubio y Ted en condenar el despotismo y la trata de personas, en especial el tráfico humano de médicos de la tiranía cubana.

Estas tres personalidades heroicas, Scott, Rubio y Ted, dieron a conocer el proyecto de Ley de Reducción de Ganancias para el Régimen Cubano (Cut Profits to the Cuban Regimen Act), que pide al Departamento de Estado de EEUU un informe anual de los países que contratan médicos a través de régimen cubano. Esperan que este programa de misiones médicas de Cuba se considere un factor en el reporte anual de Trata de Personas (TIP) del Departamento de Estado.

Algunas características del tráfico humano de las misiones médicas cubanas

Las vidas de los profesionales de la salud están en el borde de la miseria humana en la Cuba socialista; por eso pueden contratarlos para las misiones médicas, ya que tienen la única oportunidad de poder comprar una computadora o un televisor, pues una casa o un automóvil son sueños desmedidos para esas ocasiones.

Estas misiones medicas son premios que otorga el régimen comunista a los más fieles de sus adeptos políticos, algunos mantienen sus verdaderas ideas en secretos para lograr el viaje y sus anhelos materiales o intelectuales.

A los países donde van estos profesionales de salud, son embajadores del régimen castrocomunista e incluso participan en la injerencia en esas naciones.

Las familias de los profesionales de salubridad se quedan secuestradas en Cuba y no pueden visitar a los sanitarios en los lugares laborales. También secuestran el pasaporte de los profesionales y para viajar deben ser acompañados por alguien de la misión, en muchas ocasiones son agentes del servicio de inteligencia.

El dinero anual de las operaciones de negocios es de casi 7 mil millones de dólares, esas ganancias las recibe el régimen cubano por la explotación de esos galenos y trabajadores de la salud. Estos solo perciben el 25% y la mayor parte la obtienen cuando regresen a su país y si no lo hacen el régimen castrista les confisca sus salarios.

Gracias Scott, Rubio y Ted, por ser lo mejor del pensamiento de Washington, Jefferson, Adams, Madison y Lincoln. Es hora de poner fin a la trata de personas y sobre todo del neoesclavismo castrocomunista y preservar el humanitarismo del orden pos Segunda Guerra Mundial: la democracia representativa y las libertades fundamentales.