Foto de archivo: A la izq. el pastor Ramón Rigal que ha sido trasladado a régimen de severidad en la cárcel guantanamera donde purga una condena de dos años por educar a sus hijos en casa y a la derecha su esposa, Ayda Expósito, que cumple una condena de año y medio por el mismo motivo, acompañados de sus hijos.

YOE SUÁREZ | La Habana / DDC
—El pastor Ramón Rigal ha sido trasladado a régimen de severidad en la cárcel guantanamera donde purga una condena de dos años por educar a sus hijos en casa.
“Ahora mi papá solo tendrá visita una vez al mes, y aun no podrá comenzar a trabajar, ni siquiera dentro de la prisión”, dijo a DIARIO DE CUBA la hija mayor del matrimonio evangélico, Ruth Rigal.
Por el mismo motivo que Rigal cumple condena de año y medio su esposa, Adya Expósito. No fue hasta hace pocos días que la pareja pudo reencontrarse brevemente tras meses negándosele esa posibilidad.
Expósito sí ha podido comenzar a trabajar en el penal donde se encuentra, específicamente en la enfermería, y tiene permitido hablar regularmente con sus dos hijos.
El 18 de octubre se espera que le otorguen a Expósito la libertad condicional. Su padre envió semanas atrás una carta al Tribunal Popular de la ciudad de Guantánamo, pidiendo que la madre pudiera estar junto a sus hijos.
Ruth y su hermano menor, Joel, quedaron bajo custodia de los abuelos cuando en abril pasado el matrimonio de pastores fue detenido y en menos de una semana sometido a un juicio sumarísimo.
Ya el año anterior Rigal y Expósito habían sufrido prisión domiciliaria por igual motivo: practicar homeschooling para evitar el adoctrinamiento comunista, de acuerdo con declaraciones de Rigal, y a causa del bulling al que eran sometidos los hijos de la pareja en la escuela estatal debido a su fe religiosa.
“Joel este curso llegaba todos los días tras una pelea en la escuela, lo ofendían”, explicó Ruth, de 13 años, sobre su hermano menor. “Quedó muy traumado porque a mi papá lo esposaron frente a él cuando ocurrió el arresto”, añadió.
Ruth Rigal está en medio de exámenes en una biblioteca de la ciudad, con el fin de evaluar sus conocimientos e insertarla en noveno grado en septiembre próximo. Este lunes tendrá la última de esas comprobaciones de conocimiento, en Historia de Cuba.
“Hasta ahora he salido bien, y ya mi hermano terminó las pruebas del año”, dijo la menor, cuyos padres fueron acusados de entorpecer el normal desarrollo de ella y de su hermano. La apelación de la pareja fue recientemente desestimada.
El caso de la familia Rigal Expósito ha tenido una gran repercusión en el exterior de Cuba, provocando condenas por parte de la oficina encargada de velar por la libertad religiosa del Gobierno de Estados Unidos, y de tres senadores republicanos.
En la Isla, donde el Estado tiene el monopolio de la educación, la Liga Evangélica de Cuba emitió un contundente llamamiento público al Gobierno para que se hiciera justicia al matrimonio.
SM.