La Administración de Trump impone límites a las remesas a a la tiranía que gobierna Cuba.

El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, anunció el 17 de abril de 2019 en Miami que la Administración de Donald Trump implementará totalmente la ley Helms-Burton y que restringirá los viajes y las remesas que se envíen a Cuba. / Por José A. Iglesias.-

Por Nora Gámez Torres / El Nuevo Herald | 30 de julio de 2020 11:30 AM.-

—Los planes del gobierno cubano de captar divisas con la apertura de nuevas tiendas en dólares parecen haber olvidado un detalle: la determinación del gobierno de Donald Trump de impedir que el dinero que envían los emigrados cubanos vaya a parar a empresas controladas por los militares.
Tres fuentes relacionadas con los envíos de remesas a Cuba en Miami dijeron a el Nuevo Herald que debido a las presiones de la administración y el miedo a las sanciones estadounidenses, el banco francés Credit Mutuel paralizó los servicios a Fincimex, una compañía cubana vinculada con los militares que controla el negocio de las remesas.
Como resultado, los envíos de remesas en dólares desde Estados Unidos, que habían comenzado recientemente a través de las agencias Cubamax y VaCuba, están paralizados. Y el gobierno cubano no ha encontrado otro banco que esté dispuesto a realizar estas operaciones, dijeron las fuentes.
Western Union continúa enviando remesas a Cuba, pero el destinatario no las recibe en dólares sino en la moneda convertible local, el CUC, devaluado en el mercado informal después de la apertura de las tiendas en divisas.
“El Crédit Mutuel Bank le cerró las puertas a Havanatur, Cubapack y American International Service” empleada por Fincimex, dijo una de las fuentes que pidió no ser identificada para discutir el tema. “Se ha intentado que otros bancos tomen este negocio. pero nadie quiere por miedo a las sanciones. Lo triste es que a la gente en Cuba les hace falta dólares y se priva a los familiares de enviarles el sustento a los suyos.”
Crédit Mutuel Bank no contestó una solicitud de comentario. El Departamento del Tesoro declinó comentar.
El cierre de las cuentas en el banco francés también perjudica otros negocios del gobierno cubano, como el envío de paquetes desde Estados Unidos a través de Cubapack y los viajes. Una de las fuentes dijo que las agencias de vuelos chárter temían no poder pagar a Havanatur debido al cierre de las cuentas.
Cuba no tiene relaciones bancarias directas con Estados Unidos debido al embargo. Recientemente el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel se quejó en un discurso de la “agresividad” de la administración de Trump y el “incremento de la persecución financiera y el congelamiento de cuentas bancarias y bienes cubanos en terceros países”.
En el centro de la crisis más reciente está Fincimex, una compañía que forma parte de Cimex, la corporación comercial más grande de Cuba, que a su vez integra el conglomerado más grande de empresas militares Gaesa.
“Actualmente entre el 45 y 50% de las remesas a Cuba llegan por vías informales. El resto se reparte entre unos 20 agentes que tienen firmados contratos con Fincimex,” dijo Emilio Morales, presidente del Havana Consulting Group, una consultora con sede en Miami. Para recibir el dinero, Fincimex utiliza una empresa registrada en Panamá, American International Service. La empresa emite unas tarjetas que pueden luego ser utilizadas en las nuevas tiendas en dólares. Fincimex, Cimex y Gaesa están sancionadas por el Departamento de Estado, pero AIS no.
Pese a que Fincimex fue añadida el mes pasado a la lista de entidades cubanas restringidas, la compañía siguió operando normalmente y las remesas a Cuba no se afectaron porque hay excepciones en el embargo que las autorizan. Pero la sanción enviaba un mensaje al gobierno cubano de que debía trasladar el negocio a entidades civiles, según comentaron varios expertos a el Nuevo Herald.
“Los cambios en el control podrían satisfacer los objetivos de la Administración Trump: reducir el papel de los militares dentro de la infraestructura comercial y económica de la República de Cuba,” dijo John Kavulich, presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council.
Sin embargo, el gobierno cubano mantuvo a Fincimex en el centro de su plan para captar divisas. A mediados de julio Díaz-Canel anunció una estrategia económica que descansaba en gran medida en los dólares de los emigrados.
Los emigrados podrían depositar dólares en cuentas bancarias en Cuba para sus familiares, un cambio sustancial tras décadas de exclusión de la comunidad cubana en el exterior. Con los dólares depositados en cuentas bancarias y en las tarjetas AIS, los cubanos en el extranjero podrían ayudar a sus familiares a comprar comida o incluso sostener pequeños negocios.
Pero la vulnerabilidad del plan solo tardó unos días en aflorar.
Delfina Casas solicitó una tarjeta AIS en la sucursal de Cubamax en Homestead la pasada semana. Según cuenta, llegó allí atraída por la posibilidad de que su familia recibiera dólares, no CUCs.
“Con las nuevas tiendas, la posibilidad de que mi familia pueda ir a comprar a un lugar donde haya comida es lo más importante”, dijo.
Tras entregar la información de su madre en Cuba recibió un correo de confirmación de que la tarjeta estaba siendo procesada y debía ser entregada en un período entre siete y 21 días. “En Cuba la gente hace colas de hasta 12 horas para sacar tarjetas en divisas. Creí que era una excelente oportunidad para evitar que mi madre saliera de casa y ayudarla desde aquí”, dijo.
Casas se sorprendió cuando revisó en la web de Cubamax y vio que la opción de expedir nuevas tarjetas estaba cancelada.
“Llamé y una muchacha me dijo que no podía mandar remesas en divisas por ahora, que ese sistema estaba suspendido y que no sabían cuándo podía regresar.”