La cola del pollo se cruza con la de la Western Union en Mayarí, Holguín. DDC.-

 

La gente marca el día antes y la cola para cobrar las remesas familiares es controlada por policías.

DDC, Holguín 

—“Esto es una odisea, yo vine a las cinco de la mañana y hago el 32 en la cola. ¡Es increíble!, había gente desde el día antes”, comenta Ricardo, un mayaricero que intenta cobrar una transferencia de dinero que su hijo le envió desde el exterior por Western Union.

“No sé qué pasa, parece que ahora por la pandemia los familiares que están fuera mandan más dinero que antes, es lo único que explicaría estas colas, porque el horario es el mismo. Sin embargo, debería ser lo contrario pues mucha gente no está trabajando por lo del contagio. A mí me siguen mandando lo mismo desde Canadá y la verdad es que antes cobraba rápido, cuando más cinco o diez personas. Ahora esto parece un carnaval”, agrega.

Casualmente, la joven encargada de hacer los pagos comentó a una compañera (frente a este periodista y el resto de la cola), que “antes era raro un día de 100 clientes, ahora no bajo de 150; y ayer mismo fueron 170. Es terrible la cantidad de trabajo que hay ahora, no hay respiro”. Corroborando que en este municipio ha habido un incremento de las remesas, aún en medio del Covid-19.

El incremento de clientes se manifiesta no solo en las colas, también en el agotamiento de efectivo para realizar los desembolsos. “La semana pasada esto estuvo tres días parados por falta de dinero”, comenta Iliana, asidua clienta de Western Union, pues recibe un giro todos los sábados de su hermana en Miami, para el cuidado de su madre postrada.

“Es mucha gente ahora, debe ser por el dinero ese que está dando Trump, que cae del cielo; la plata que traían antes, normalmente, ya no alcanza. Tienen que traer más dinero para que no se acabe, porque mira como hay gente para cobrar todos los días, amanecen aquí”, comenta.

Las colas en Western Union son custodiadas por policías. A las 9AM, antes de comenzar el servicio, organizan en fila india por toda la orilla de la acera en la calle Martí. Y al marcar una relativa distancia como protección por el contagio, llega a ser extremadamente larga, alcanzando a bordear la cuadra hasta la otra esquina, en la calle Leytevidal. Algo que jamás había sucedido antes.

Cabe señalar que en Mayarí existían dos filiales que prestaban servicios de Western Union. Una de ellas funcionaba en la CADECA, la cual dejó de funcionar hace varios meses, a la misma vez que cesó el cambio de dinero en esa entidad. Y la otra se halla todavía en un local perteneciente a la Tienda Panamericana “La Tropical”.

Esta última llevaba ya un buen tiempo prestando el servicio en solitario, sin colas excesivas, cuando comenzó la pandemia.
Otra dificultad que ralentiza el servicio en ella es el problema con la conexión con “el sistema”. Lo que no es otra cosa que el servicio online que les proporciona ETECSA para sus operaciones y que comparten con el resto de las entidades bancarias. El que generalmente está congestionado solo por minutos, pero a veces dura hasta una o más horas.

“Especialmente es más pesado (el sistema) los lunes por la mañana y los viernes, coincidiendo con el inicio y cierre de semana, donde el flujo de operaciones bancarias se intensifica”, explica una funcionaria del Banco Popular de Ahorro (BPA). Pero, agrega, “es algo que siempre ha sucedido”.