Por Iliana Lavastida / DLA. 20 de abril de 2020.-

MIAMI.- La declaración de periodistas independientes de la isla lanzada el domingo 19 de abril en rechazo a la aplicación del decreto ley 370 en Cuba, ya está en manos de representantes de Naciones Unidas. Un llamado urgente al régimen cubano para que frene la aplicación de ese decreto, fue presentado por la Corriente Martiana, ante la oficina de la alta comisionada de Naciones Unidas, bajo el amparo de que la mencionada ley recién incluida en el código penal cubano, transgrede el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que refrenda el ejercicio de la libre expresión.

Según este artículo, contenido en la mencionada declaración aprobada en 1948 y de la cual Cuba es uno de los países signatarios “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

El pecado original

Ejercer la labor de reportero en Cuba, sin ser parte del staff de algunos de los medios oficialistas, ante los ojos de quienes detentan el poder, convierte a los que ejercen ese oficio en enemigos políticos, así sea que su función se centre en informar lo que transcurre en su entorno, sin que medien compromisos ni condicionamientos ideológicos.

A partir de esta definición excluyente, una numerosa hornada de comunicadores jóvenes cubanos que han decidido negarse a limitar su hacer y renunciaron a la “comodidad” de una redacción “avalada” por los controladores de los medios de difusión, presuntamente califican bajo la descripción expuesta en una lisonja política, publicada a manera de artículo, en el portal de internet del periódico Granma, órgano oficial del partido comunista cubano, bajo el título Cuba ante el COVID-19: Los que curan y los que envenenan http://www.granma.cu/cuba/2020-04-20/cuba-ante-la-covid-19-los-que-curan-y-los-que-envenenan-20-04-2020-04-04-34

La noticia que no refleja este “artículo” del periódico Granma, que siguiendo las más estrictas normas del oficio periodístico debió haber hecho, es que mucho más de una decena de quienes ejercen el periodismo por cuenta propia en Cuba, desde que comenzó la campaña para combatir la epidemia del coronavirus en la isla, han sido multados por montos de 3.000 pesos cubanos, al amparo del decreto Ley 370, tal y como lo documenta una declaración, firmada por ellos y otros activistas y artistas independientes, que se les unieron en la denuncia. La declaración fue publicada en el perfil de Facebook de muchos de los firmantes y está incluida en el artículo que puede leerse en el siguiente enlace https://www.diariolasamericas.com/america-latina/cuba-periodistas-se-unen-denunciar-represion-ley-azote-n4197361

También y como parte de esa noticia que obvia el artículo publicado en Granma, a muchos de estos periodistas, la multa les ha sido impuesta después de haber sido sometidos a extensos interrogatorios por agentes del G2 cubano, en los que les han advertido de todo lo que no les van a permitir, además de mostrarles amplios archivos en los que se han dedicado a compilar impresiones en papel de los posts que colocan en sus redes personales, que dicho sea de paso, son publicados en sitios amparados por la propiedad privada de sus dueños, únicos autorizados a establecer los códigos de los contenidos que ahí se colocan. Estos son los casos de Facebook y Twitter.

Quienes escriben para el periódico Granma y otros medios oficialistas que emplean espacios informativos para empequeñecer la labor de estos periodistas sin amparo oficial, debieran hacer un ejercicio de pensamiento abstracto y evaluar todo lo que el periodismo cubano se está perdiendo al excluir tanto talento joven y desprejuiciado.

Si de una sociedad normal estuviéramos hablando, la capacidad investigativa y de hablar sin tapujos que estos reporteros independientes muestran, estaría siendo utilizada para sacar a flote toda la ineficiencia que ha hundido a Cuba y que nada tiene que ver con embargo de EEUU ni de los llamados mercenarios, de cuyas noticias por cierto, invaden los espacios que debieran emplear para que los cubanos conocieran su realidad.

De regreso a la noticia

Volviendo al hecho noticioso del día: La Oficina de la alta Comisionada de Naciones Unidas tiene en su poder desde hoy 20 de abril una petición presentada por la Corriente Martiana de Cuba, de un llamado urgente al régimen de la Habana para frenar los atropellos contra quienes ejercen el oficio periodístico y están siendo acosados y reprimidos. A su vez, otras organizaciones internacionales como Front Line Defenders, People in Need, Amnistía Internacional y Cuban Prisoners Defenders han sido puestos en conocimiento de este llamado, y algunas sedes diplomáticas acreditadas en La Habana también.

El llamamiento urgente presentado por la Corriente Martiana ante Naciones Unidas y otras organizaciones, busca poner al descubierto que la integridad física y hasta la vida de quienes se niegan a pagar esas multas impuestas bajo el decreto Ley 370, puede estar en peligro.

Si algún reportero de Granma se adhiere a las normas más rigurosas del periodismo, podría actualizar el artículo publicado hoy con estos nuevos datos o remitir a sus lectores al enlace de este artículo.

Además informar que la recogida de firmas de quienes se adhieren al reclamo de parar la aplicación del decreto Ley 370 en Cuba, inciada hace apenas 24 horas, ya alcanza un total de 1159 rúbricas.