El presidente de Bolivia niega el fraude electoral y se proclama ganador en primera vuelta.

 

 

En la quinta jornada de protestas contra el posible amaño de los resultados, la capital boliviana amaneció con calles cortadas por barricadas en diferentes puntos y registró enfrentamientos entre partidarios y detractores de Morales, que aspira a un cuarto mandato al frente del país andino.

Una de las marchas convocadas ayer pretendía llegar hasta el Tribunal Supremo Electoral (TSE), la institución encargada de supervisar el proceso. En estos cinco días de protestas en La Paz y otras ciudades de Bolivia se han registrado al menos 57 detenidos, de los que 29 fueron puestos en libertad, según la Defensoría del Pueblo, que informó también de 29 heridos, entre ellos algunos menores.

 

Acta en la que aparecen 5 votos para el partido de Evo Morales (MAS), luego inflado a 55 en los resultados oficiales
Acta en la que aparecen 5 votos para el partido de Evo Morales (MAS), luego inflado a 55 en los resultados oficiales – ABC.

 

Los resultados del TSE otorgan a Evo Morales, candidato de Movimiento al Socialismo (MAS), el 47,07% de los votos, frente al 36,51% para su principal rival, Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC). Eso supone que supera los diez puntos de diferencia necesarios para proclamarse presidente en primera vuelta, sin necesidad de someterse a una segunda, donde Mesa contaba con recibir el apoyo de otros candidatos y tener opciones de hacerse con la victoria final.Las sospechas de fraude se dispararon después de que el recuento de votos por el sistema TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares) se paralizara cuando apuntaba a una segunda vuelta y se reanudara después con datos que señalaban el triunfo deMorales en primera ronda.

El particular método de escrutinio, en el que convive el citado TREP con el Cómputo Electoral definitivo, está en el centro de la polémica.Un análisis de las actas electorales y los resultados oficiales por parte de un grupo de ingenieros, dado a conocer en una televisión local, aporta supuestamente pruebas concretas del fraude. Según uno de los autores, Edgar Villegas, han podido comprobar la existencia de «miles de discrepancias» entre el TREP y el cómputo final oficial.

En algunos casos, las diferencias son considerables y en numerosos casos el partido favorecido es Morales, bien inflando los datos del MAS o bien recortando los de Comunidad Ciudadana.«Busca robar la presidencia»Las revelaciones de estos ingenieros, que dicen ser un grupo de amigos sin filiación partidista que quieren la democracia, han tenido amplio impacto. Uno de quienes se han hecho eco es el expresidente boliviano Jorge «Tuto» Quiroga, quien denucia en Twitter la pretensión de Morales de «robar la presidencia sin segunda vuelta», después de que «desconoció el referendo que prohibía su reelección».

El mandatario, en cambio, niega el fraude. Ayer invitó a la comunidad internacional y a la oposición a recontar «voto por voto» para que lo comprueben. «Sean gobiernos, sean instituciones, organismos internacionales, ellos tienen la obligación de respetar nuestra Constitución, la voluntad pueblo boliviano», advirtió el mandatario durante un acto en la región central de Cochabamba, recoge Efe.Entre tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha lanzado a Morales una clara advertencia: debe facilitar una auditoría independiente sobre el proceso de recuento de papeletas y acatar los resultados como vinculantes, yendo a segunda vuelta si queda duda sobre la legitimad del proceso electoral.El presidente de Bolivia ha hablado esta semana por teléfono con Almagro, según este último, y ha aceptado la prórroga de la misión de observación de la OEA para participar en la auditoría del recuento, que coordinará el Tribunal Supremo Electoral boliviano. «La Secretaría General entiende que si el Tribunal Supremo Electoral invita a esta organización a que realice trabajos para verificar la legitimidad de esos resultados, entonces no deberían considerarse estos resultados legítimos hasta que no finalice ese proceso de auditoría», afirmó Almagro.Antes de la advertencia de Almagro, dos ministros bolivianos -el de Exteriores, Diego Pary, y el de Justicia, Héctor Arce- defendieron el jueves en una reunión extraordinaria del Consejo Permanente en la sede de la OEA en Washington que el único que puede emitir un dictamen vinculante sobre las elecciones es el TSE, que ya ha dado por válidos sus propios resultados.