Juan Manuel Santos, Raúl Castro y Rodrigo Londoño durante la firma del acuerdo de paz en La Habana. (EFE).

 

 

DDC, Madrid.-

—El anuncio de refundación de un grupo de guerrillero colombiano que abandona los Acuerdos de Paz abre múltiples interrogantes, no solamente para la política interna de Colombia, sino la del continente. Incluida Cuba.

“Iván Márquez”, exsegundo jefe de las FARC y jefe del equipo negociador de en las conversaciones de paz celebradas en La Habana, intentará organizar una guerrilla lo más potente posible. Él y los suyos trabajarán en nuevos reclutamientos. Han avisado que buscarán alianzas con otro grupo guerrillero en armas, el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Las FARC han declarado oficialmente que “Iván Márquez” y los disidentes del proceso de paz son solamente el 10% de la guerrilla desmovilizada y que el 90% restante continúa en el programa de reintegración.

Por otra parte, ha sido desestimada la alianza entre la guerrilla refundada y el ELN en vista de los precedentes de competencia y enfrentamientos entre ELN y FARC.

Habrá que estar atentos, sin embargo, a la internacionalización del conflicto por parte de Márquez y los suyos. La Inteligencia colombiana afirma que los preparativos para el reciente anuncio fueron hechos en Venezuela, donde también fue filmado el vídeo del anuncio de Márquez.

Una nueva guerrilla constituida por disidentes de las FARC podrá no cancelar el proceso de paz y de reintegración, pero hará más conflictivas las ya muy conflictivas relaciones entre Colombia y la Venezuela de Nicolás Maduro. Y, más allá del papel de La Habana en todo esto como plaza de las conversaciones de paz para Colombia, cualquier conflicto que ataña a Venezuela incluirá forzosamente al régimen cubano.

Habrá que estar atentos a los próximos movimientos, no solo de las fuerzas lideradas por Márquez, sino de la diplomacia y los gobiernos del continente.