Christine Lagarde y Mauricio Macri. (CLARÍN).-

Se esperan los resultados de los comicios presidenciales para pactar con el gobierno que emerja un eventual nuevo préstamo.

 

 

DDC, Buenos Aires.-

—Los vientos de cambio soplan fuerte en Argentina. Hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) que claramente había apostado a Mauricio Macri, otorgándole el mayor préstamo en la historia del organismo, se desmarca ahora del presidente en vista de lo que parece el escenario seguro con unas elecciones a la vuelta de la esquina.

Se preparan para el regreso del kirchnerismo al poder con la dupla de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. El FMI parece haber leído de forma clara lo que vienen apuntando encuestas y analistas. En las elecciones presidenciales del 27 de octubre próximo se impondrá de forma clara Fernández, incluso con la posibilidad de que la ventaja sea tan amplia que no haga falta acudir a una segunda vuelta.

David Lipton, en su último día al frente del FMI de forma interina, dejó zanjada la postura del organismo en relación con Argentina, este 25 de septiembre. Se esperan los resultados de los comicios presidenciales para pactar con el gobierno que emerja de las urnas un eventual nuevo préstamo. También los desembolsos ya acordados quedan paralizados. Esta última decisión es un duro golpe en la economía del país sudamericano e impactará en las elecciones.

Macri y su ministro de Hacienda Hernán Lacunza, se entrevistaron este martes con Lipton, sin éxito en obtener el desembolso de 5.400 millones de dólares que el FMI debió enviar a Argentina este mes de septiembre.

Estos recursos quedarán congelados hasta que se aclare el panorama político. Tal decisión es un duro revés para Macri, quien mantuvo una posición abierta al libre mercado y exhibía como méritos de su gestión la confianza depositada por el FMI en su programa económico.

En 2018, el FMI prestó 57.000 millones a Argentina. Se trata de la cifra más elevada en toda la historia del organismo destinada a un solo país. En aquel momento, Christine Lagarde dirigía el FMI, Macri aún parecía en condiciones de renovar su mandato. Cuando el FMI hizo aquel préstamo, el dólar estadounidense en Argentina se conseguía en 37 pesos. En este momento se cotiza cercano a los 60 pesos. Y el tema cambiario, en el caso argentino, simboliza el desequilibrio económico y la falta de confianza de la sociedad en el modelo económico que impulsó Macri.

De acuerdo con diversos sondeos, con trabajo de campo en este mes de septiembre, habrá una brecha de al menos 15 puntos en favor de Fernández sobre Macri en las urnas el venidero 27 de octubre. Lo peor para el presidente, es que ya tiene una imagen de perdedor: siete de cada diez argentinos consideran que Alberto Fernández ganará.

“El resultado electoral ya parece decidido. No veo alternativas. Además el Gobierno está como esos boxeadores groguis, que ya están cayéndose en la pelea”, comenta a DIARIO DE CUBA el consultor político Carlos Fara, desde Buenos Aires.

A juicio de Fara, las cartas están echadas y lo que está en juego el 27 de octubre será de cuánto será la diferencia de votos a favor de Fernández.

Para Fara, la “muy mala situación económica” será uno de los factores que jugarán en contra de Macri a la hora de votar. Y la crisis económica, en tanto, se potenció con los resultados de las elecciones primarias del 11 de agosto, que dejaron en evidencia la fortaleza electoral de Fernández.

En relación con los resultados electorales, en su último día al frente del FMI Lipton fue muy comedido pero dejó en claro la intención del Fondo de trabajar también con el kirchnerismo: “estamos preparados para ayudar a quien sea que gane las elecciones, no es nuestro negocio hacer prospección política”.

La nueva directora gerente es la búlgara Kristalina Giorgieva, quien también ha evitado referirse a la crisis argentina y el papel que pueda jugar el FMI.

El anuncio del FMI de suspender los desembolsos a Argentina, junto con la dinámica propia de una campaña electoral, le darán una condición bastante particular a las próximas semanas en el país sudamericano.

Incluso algunos temen que el lapso entre el 27 de octubre, si se confirma la derrota de Macri, y el 10 de diciembre, cuando asuma Fernández en caso de que gane, sea un periodo de mucha turbulencia económica e inestabilidad en Argentina.