La ministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Marta Elena Feitó Cabrera. PRESIDENCIA CUBA-TWITTER.-

 

 

Reconoce que ‘no propicia el desarrollo de la creatividad’. Los economistas, que han pedido durante años medidas como esta, advierten que son necesarias ‘reglas claras’ y eliminar otras trabas.

DDC, La Habana 

—La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó Cabrera, anunció este jueves que el Gobierno eliminará el listado de actividades permitidas para el sector privado en Cuba porque “no propicia el desarrollo de la creatividad nata que tiene el cubano”.

En la emisión de este jueves del programa de la televisión estatal Mesa Redonda, la funcionaria dijo que fue el enfrentamiento al Covid-19 lo que dejó “experiencias positivas que demuestran esta posibilidad”, obviando las recomendaciones de economistas que durante muchos años han pedido eliminar trabas como esas al llamado “trabajo por cuenta propia”.

Feitó Cabrera dijo que ahora “podrán realizarse actividades de perfil mucho más amplio” y que el alcance se determinará “a partir del proyecto de trabajo que presente el interesado”. Las limitantes, aseguró, serán solamente que las labores sean de “carácter lícito” con recursos y materias primas de procedencia legal.

La ministra también añadió que será necesario perfeccionar los trámites para los interesados en adquirir futuras licencias, porque actualmente “hay una larga lista de pasos para quienes desean emprender estas actividades”.

“Estamos tratando de trabajar con ventanilla única para que la entidad que autorizará su actividad realice todos los trámites”, explicó.

En opinión del economista cubano Mauricio de Miranda Parrondo, “es una medida correcta”, sin embargo, “ojalá que los ‘proyectos de los interesados’ no se enfrenten ahora al inmenso muro de la burocracia en la aprobación de los mismos”, expresó.

Miranda Parrondo añadió que “lo mejor es establecer reglas claras” y que “todo lo que no está prohibido esté permitido”, pues así se evita “la corrupción que puede ocurrir en los mecanismos de autorización”.

Además, señaló que “es necesario trabajar en una Ley de Empresa y en que se acabe de establecer un marco legal adecuado para el funcionamiento de microempresas, pequeñas y medianas empresas, con independencia del tipo de propiedad”.

El también economista cubano Pedro Monreal, quien ha pedido la implementación de esta medida en numerosas ocasiones, acotó que “seguir enfocando el empleo del sector privado como una cuestión de ‘perfeccionar’ el trabajo por cuenta propia (TCP) es extemporáneo”, pues en su opinión “desde hace rato debería haberse colocado el acento en las PYMES para poder elevar el techo de la productividad en el corto plazo”.

Explicó además que la “creación de empleo neto en la economía cubana la tiene crecientemente el sector no estatal, principalmente en el sector privado” por lo que “la institucionalidad primitiva del TCP, con ausencia de formato empresarial privado, es una ‘traba’ enorme”.

El académico cubano José Raúl Gallego recordó que la nueva medida “hace décadas ha sido sugerida por personas que fueron expulsadas de sus universidades, sancionadas, tildadas de neoliberales, mercenarios y demás” mientras ahora “escuchamos a la ministra de Trabajo defenderla usando los mismos argumentos que esgrimían y esgrimen esas personas hasta ayer vilipendiadas”.

De todos modos sugirió “esperar la lista de actividades que no se podrán realizar como trabajo por cuenta propia, observar el proceso de implementación (que ya dijo que sería gradual) y su articulación con el tema de las PYMES, para poder valorar la medida con justicia”.

“También persiste el problema de las materias primas, que mientras no exista un mercado mayorista eficiente o las personas naturales y jurídicas no estatales tengan libertad para importar y escoger cómo hacerlo seguirá siendo un freno considerable para cualquier emprendimiento privado o cooperativo”, finalizó Gallego.