Acopio de la ayuda humanitaria para Cuba. / PERIÓDICO CUBANO.-

 

Su secretario ejecutivo llama a los promotores de la campaña humanitaria ‘fracasados productos de la maquinaria anticubana’.

 

Joel Ortega Dopico, secretario ejecutivo del oficialista Consejo de Iglesias de Cuba. / CubaSi.-

DDC, La Habana 

—Joel Ortega Dopico, secretario ejecutivo del oficialista Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), calificó la ayuda humanitaria coordinada por la Fundación para la Democracia Panamericana desde Miami, y que habría sido retenida en el puerto del Mariel, como “manipulación de falsos intereses” tras una “campaña” de Rosa María Payá.

“Las iglesias cubanas no nos préstamos a la manipulación de falsos intereses, que nada tienen que ver con el espíritu y la vivencia del Reino de Dios, y del puro y verdadero Evangelio de Cristo que nos enseña a vivir en solidaridad, en igualdad y amor; buscando siempre el bien y lo mejor para todos y todas en nuestra sociedad”, escribió Dopico en una declaración publicada el jueves.

Dijo que tampoco se “prestan” a relacionarse con personas y organizaciones que calificó de “manipuladoras y con intereses serviles” a la Administración de Donald Trump.

En palabras del líder del CIC, controlado por el Partido Comunista de Cuba (PCC) y su departamento de Asuntos Religiosos, estos sirven a un Gobierno al que hace responsable del “bloqueo genocida y de guerras mediáticas y de toda clase, que llenas de calumnias y mentiras; pretenden destruir la felicidad y la paz de todo un pueblo”.

De acuerdo con Payá Acevedo, promotora de la iniciativa Cuba Decide, desde que en mayo se hizo el acopio de los donativos en la ciudad de Miami, más de 15.000 familias han solicitado en Cuba la entrega de esta ayuda humanitaria.

La activista llamó a líderes de las iglesias, a los miembros de la sociedad civil independiente y a la oposición “que se han comprometido con la distribución de la ayuda a estar atentos”.

El jueves el pastor cubano Alain Toledano exigió al régimen cubano “liberar la ayuda humanitaria”, que habría sido descargada en el puerto de Mariel días atrás y estaría retenida por la Aduana.

En su comunicado, Ortega Dopico afirmó que “las Iglesias cubanas siempre, y mucho más hoy” trabaja para el bienestar del pueblo cubano.

“En nuestro país, la sociedad civil, las iglesias y el Estado se configuran y articulan en armonía, cada quien ocupando sus roles. En medio de la diversidad buscamos un propósito común; el bienestar para todos y todas”, dijo.

El funcionario religioso calificó el envío de la ayuda a través de la campaña “Solidaridad entre Hermanos”  como “una ofensa al pueblo y a las iglesias cubanas”.

Para el Consejo de Iglesias “es evidente y claro que el interés es político y económico”.

“Esta ‘supuesta ayuda’ recolectada por sectores del ‘exilio cubano’ nada tiene que ver con la trayectoria de hermandad y solidaridad de las iglesias cubanas y estadounidenses. Es una ayuda condicionada, a marcados intereses que obviamente están bien lejos del amor, la paz y la confraternidad que como iglesias predicamos”, añadió.

Ortega Dopico negó que los cubanos necesiten ayuda “de quienes sirven a un gobierno que por 60 años quiere crear situaciones humanitarias con fines políticos y financieros”.

Más adelante, insistió es que Rosa María Payá y los que llama “supuestos recolectores de ‘ayuda’ nada tienen que ver con la historia y trayectoria de solidaridad y amor entre el pueblo y las Iglesias de EEUU y Cuba”.

Los describió como “fracasados productos de la maquinaria anticubana”, a quienes acusó de buscar “cada día enriquecerse más y escalar en las esferas políticas de la extrema derecha estadounidense”.

El CIC, nacido en 1941 como Concilio de Iglesias Evangélicas, ha sufrido varias modificaciones, entre ellas la introducción del ecumenismo en los años 70, que en 1989 posibilitó a instituciones no cristianas ser incluidas como asociados fraternales, por ejemplo, la Comunidad Hebrea y la Asociación de Autorrealización Yoga.

El control al que está sometido por parte del Gobierno cubano le ha hecho perder prestigio dentro de la comunidad creyente nacional, al igual que sus continuas intervenciones en la entrada y distribución de Biblias en el país.

Son frecuentes las declaraciones de sus representantes con posturas apegadas al discurso del régimen y algunos de sus miembros han apoyado la actuación represiva de este contra organizaciones disidentes y opositores.