La hija y asesora del Presidente estuvo en Tampa, ubicada en la misma región en la que Joe Biden hizo campaña el pasado martes, y visitó dos comercios cubano-americanos.

 

Ivanka Trump, hija y asesora del presidente de Estados Unidos. Foto: REUTERS/Carlos BarriaIvanka Trump, hija y asesora del presidente de Estados Unidos. Foto: REUTERS/Carlos Barria

—Dos días después de que Joe Biden hiciera su primera visita a Florida desde el comienzo de la pandemia de Covid-19, los republicanos desembarcaron en el estado sureño. En concreto, llegó a la ciudad de Tampa Ivanka Trump, la primera hija y principal asesora de su padre, el presidente Donald Trump.

Ivanka se ha convertido también en la principal vocera de su padre y muchos aseguran que hace las veces de una primera dama, dado que tiene una vida política mucho más activa que Melania Trump. Previo a su aterrizaje en Florida, la hija del Presidente habló con la prensa y aseguró que el estado “ocupa un lugar especial” en su corazón y que estaba “ansiosa por visitar Tampa nuevamente” y representar la campaña de su padre.

El Presidente ha peleado por las prioridades de Florida, incluido el combate del tráfico humano, bajar el costo de las medicinas, aumentar el acceso al cuidado infantil, recortar los impuestos para las familias trabajadoras y darle prioridad a nuestro gran ejército. El Presidente Trump continuará siendo un campeón para la gente de Florida en su segundo mandato”, afirmó Ivanka, a 47 días de los comicios.

Donald e Ivanka Trump. Foto: REUTERS/Carlos BarriaDonald e Ivanka Trump. Foto: REUTERS/Carlos Barria

Una vez en Tampa, la hija del Presidente se dirigió a la zona de Ybor City, una pequeña localidad que es el primer asentamiento de cubanos en los Estados Unidos. La primera parada fue una visita a la panadería cubano-americana, “La Segunda”, donde además de reunirse con miembros de la campaña y saludar a lugareños, Ivanka intentó aprender la técnica para amasar pan cubano. Para el camino pidió tres panes y pasteles de guayaba para llevar.

El segundo encuentro tuvo lugar en el restaurante Columbia. Autoridades locales y estatales, encabezadas por la ex fiscal general del estado, Pam Bondi, mantuvieron un ciclo de conversación con Ivanka denominado Fireside Chats (charlas al lado de la hoguera). El nombre hace alusión a una serie de discursos pronunciados por el presidente Franklin D. Roosevelt entre las décadas de 1930 y 1940, en las que se dirigía de manera franca y amena al pueblo estadounidense durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces se utiliza el término para referirse a charlas políticas informales.

Joe Biden visitó florida el pasado martes. Foto: REUTERS/Leah MillisJoe Biden visitó florida el pasado martes. Foto: REUTERS/Leah Millis

Desde un restaurant familiar cuyos dueños son latinos Ivanka enumeró distintas maneras en las que, aseguró, el gobierno federal comandado por su padre intentó ayudar a los pequeños comerciantes. “Estos son los negocios que mi padre quiere salvar. Lidiando con un nuevo virus, como este, desde el gobierno federal lo importante era poder proveerle a cada gobernador para que mantuviera a salvo a sus residentes y a sus comercios. Desde entregarles el PPE (materiales de protección personal como máscaras o guantes, Personal Protection Equipment en inglés), hasta los préstamos para comerciantes o los respiradores automáticos. Teníamos que asegurarnos que nadie en Estados Unidos iba a morir por no tener acceso a un respirador”, aseguraba Ivanka defendiendo la tan cuestionada respuesta de la administración de su padre a la crisis del COVID-19.

No es casualidad que en una misma semana demócratas y republicanos visiten la misma zona. El corredor interestatal 4, que compone el centro de la Florida desde Daytona Beach hasta Saint Petersburg (con las ciudades de Orlando y Tampa de por medio), tiene la masa votante más grande del estado. Con dos millones de votantes registrados para el partido demócrata, dos millones de votantes registrados para el partido republicano y un millón y medio de votantes registrados independientes, la carrera siempre es reñida. Así lo reflejan las encuestas, que arrojan un empate entre Trump y Biden. Ambos tienen 47 días para inclinar la balanza a su favor.