Enrique García Díaz en la Universidad Internacional de la Florida. / T V LIBERTAD.-

 

 

Enrique García Díaz, quien desertó de la Inteligencia cubana en 1989, ofrece sus consideraciones sobre las labores de espionaje de la Isla.

 

 

DDC. Miami 21 Feb 2020 – 00:16 CET.-

—El ex agente cubano Enrique García Díaz, quien fuera el oficial “Walter” de la Dirección de Inteligencia de la Isla hasta 1989, dijo al sitio CiberCuba que la reciente decisión del Ministerio de Justicia de denegar la nacionalidad española a un matrimonio cubano que espiaba para La Habana “es una muestra de la profesionalidad de los servicios” de la nación ibérica, “que funcionan al margen de quien presida el Gobierno”.

“En las democracias las instituciones regularmente funcionan independientemente del poder político” pero se trata de un hecho “difícil de comprender por regímenes dictatoriales como el de Cuba”, también explicó el ex oficial.

Según García Díaz, “el régimen de La Habana debe comprender ahora que no puede seguir trabajando con impunidad en las calles de España y, por otra parte, aquellas figuras amigas de la dictadura cubana en el Gobierno español podrían comprender que por el hecho de defender y apoyar a ese régimen, su país no deja de ser visto como objetivo de penetración e influencia por los servicios cubanos”.

De acuerdo con una nota publicada en el diario El País, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España se opuso a que se concediera la nacionalidad al matrimonio de la Isla tras apelar a “razones de seguridad nacional”. El informe del servicio secreto español, citado por el tribunal, explica que la ciudadana cubana, de 38 años, “realiza distintas actuaciones en favor de los oficiales de inteligencia de alto nivel asentados en España”, al igual que su esposo.

“Hay constancia de su asistencia a reuniones de diferente índole del interés de la inteligencia cubana sobre las que mantiene posteriores reuniones con los OI [Oficiales de Inteligencia cubanos]. Posteriormente, niega en círculos próximos el haber mantenido estos contactos y actividades. Estas actuaciones en favor de los servicios cubanos cabe situarlas desde 2010 hasta la actualidad”, añade el informe del CNI.

Por su parte, ahora García Díaz confirma a CiberCuba que España es “el centro de la inteligencia cubana” desde los años 60, “el más grande en toda Europa occidental”.

“En España, la Inteligencia cubana siempre trabaja en la penetración de partidos políticos de toda orientación ideológica”, dijo.

Según el exagente, otros objetivos importantes para la Inteligencia cubana en la nación ibérica serían las instituciones gubernamentales, los servicios de seguridad, las fuerzas armadas y los medios de comunicación, así como las universidades y el Congreso de los Diputados.

“Podría afirmar que no existe un estamento importante de la sociedad española que no sea blanco del trabajo de la Inteligencia cubana”, aseguró García Díaz.

Los espías de la Isla en Europa occidental estarían empeñados en “reclutar agentes” e “influir en los medios para que actúen a favor de los intereses de Cuba, lo que tiene como objetivo final la propia desestabilización de la democracia española”.

De acuerdo con el testimonio del ex oficial radicado en EEUU el territorio español también ha sido usado por los servicios secretos de la Isla como “punto de escala de agentes en terceros países”, además ha valido como un enclave importante para “la recepción de documentación falsa y para contactos de larga duración con agentes cubanos en otras naciones”.

De hecho, los servicios secretos cubanos figuran entre los más potentes de América Latina y cuentan con una extensa red de colaboradores en España, que el CNI intenta neutralizar, indica El País.

En 2016 la Audiencia Nacional denegó la nacionalidad a un cubano con más de 15 años de residencia en España, que dirigía en Valencia un entramado empresarial con agencias de viajes y asesorías jurídicas.

La razón fue también un informe del CNI en el que se advertía: “Ha recibido formación en Contrainteligencia en la escuela de la Dirección General de Contrainteligencia (DGCI) cubana Hermanos Tamayo, en la que coincidió con el hijo del actual ministro del Interior cubano. Aunque en estos momentos no es personal activo del Ministerio del Interior cubano, colabora con este a favor de intereses cubanos”.