Simonovis fue detenido en noviembre de 2004 por orden del entonces gobernante Hugo Chávez tras los hechos violentos del 11 de abril de 2002 en Puente Llaguno, Caracas.

El entonces jefe de seguridad ciudadana de la capital venezolana y los otros policías enjuiciados –cinco de los cuales siguen en la cárcel– fueron sentenciados a 30 años de prisión por lo que él refiere como acusaciones falsas de ordenarle a la policía que disparara contra manifestantes progubernamentales que habían salido a las calles a defender a Hugo Chávez durante un breve golpe de Estado.

En el año 2014, a Simonovis le fue concedido el beneficio de casa por cárcel por presentar problemas de salud.

El 16 de mayo último, el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, confirmó que Iván Simonovis había sido liberado de su arresto domiciliario tras recibir un indulto presidencial como el que le dio al opositor Leopoldo López el pasado 30 de abril.

Tras escapar por vía terrestre de su país, el excomisario llegó a EEUU donde actualmente se desempeña como comisionado especial de seguridad de Venezuela nombrado por el gobierno interino de Guaidó.