Los líderes guerrilleros armados. Segunda Marquetalia / Twitter.-

Cuatro líderes guerrilleros, entre ellos Iván Márquez, jefe del equipo negociador de los diálogos de paz en La Habana, aparecen en una foto con ropa militar y fusiles.

DDC, Bogotá

—Vestidos con ropa militar y armados con potentes fusiles reaparecieron los dirigentes de las disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), quienes actualmente encabezan la guerrilla llamada Segunda Marquetalia, Iván Márquez, Jesús Santrich, Édison Romaña y Óscar Montero (El Paisa), para pedir la destitución del presidente Iván Duque.

La imagen acompaña a un comunicado difundido a través de cuentas de redes sociales asociadas al grupo armado, en el cual critican al actual Gobierno de Colombia, al que acusan de ilegítimo, criminal y de querer “incendiar al país”.

A Iván Duque lo acusan de ser un títere del ex presidente Álvaro Uribe, quien se encuentra cumplimento prisión domiciliaria por una presunta manipulación de testigos, y a quien le atribuyen la responsabilidad por décadas de violencia paramilitar de parte del Estado y por “eclipsar simultáneamente sus alianzas con el narcotráfico”.

 

 

“El Gobierno Duque-Uribe convirtió la destrucción del más hermoso sueño de los colombianos en el principal objetivo de su estrategia. Un par de locos sueltos actuando contra el sentido común, que ya no solamente están incendiando al país, sino que buscan también, bajo el apremio de Washington, incendiar el vecindario”, afirma el comunicado suscrito también por Aldinéver Morantes y Wálter Mendoza.

La publicación del texto evidencia que los guerrilleros mantienen la misma línea de mensajes de los últimos tiempos, pues acusan a Iván Duque de recibir dinero del narcotraficante José “el Ñeñe” Hernández para su campaña presidencial, señalan a la exsenadora Aída Merlano por una presunta compra de votos y corrupción y cuestionan la muerte de civiles a manos de la Policía en las protestas del pasado 9 y 10 de septiembre.

“El actual Gobierno tiene el alma contagiada de narcotráfico, de fraude electoral y compra de votos, y sus manos manchadas de sangre”, afirman.

Lo que si llamó la atención de la prensa colombiana fue la renovación del armamento, pues a diferencia de los antiguos fusiles rusos AK-47, en esta ocasión aparecieron portando armas automáticas como un AUG austriaco o un Famas francés.

Pero en la carta los guerrilleros no se limitaron a cuestionar al Gobierno colombiano, sino que también llaman a la ciudadanía para que se mantenga en las calles protestando y exigiendo la renuncia de Duque.

“Duque debe irse anticipadamente de la presidencia de la república, porque es un mandatario ilegítimo, porque le quedó grande el más elevado cargo de la nación, porque quiere generalizar el caos destruyendo el equilibrio de poderes al incurrir en desacato y cuestionamiento público a decisiones de la Corte Suprema de Justicia, porque quiere borrar a plomo las movilizaciones sociales que hoy estremecen al país, y porque Colombia no quiere la dictadura”, afirman.

Reclaman un Gobierno “democrático, incluyente, del pueblo y para el pueblo; un nuevo gobierno de coalición democrática, que garantice la paz completa sin traiciones”, pues consideran que el actual solo desea “que muera Sansón y mueran todos los filisteos con tal de salvar de la cárcel y del castigo judicial a su jefe político Álvaro Uribe”.

La reaparición de los cabecillas de la Segunda Marquetalia se da en un momento en el que el grupo armado está desarrollando una ofensiva en ciertos territorios del país, a los que han llegado a disputar con el Ejército de Liberación Nacional, el Clan del Golfo y otras disidencias de las FARC el control de territorios y las rentas ilegales.

Márquez, uno de los líderes de la Segunda Marquetalia fue jefe del equipo negociador de las FARC en los diálogos de paz de La Habana y posteriormente designado senador por el partido de la antigua guerrilla, cargo que no asumió porque a mediados de abril de 2018 se trasladó a un espacio de reunión de excombatientes en Miravalle, en el departamento de Caquetá (Sur), donde se le vio por última vez en compañía de “El Paisa”.

Este pronunciamiento por parte de los guerrilleros aparece días después de la conmemoración de los cuatro años de la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC. De hecho, en días anteriores se desarrolló la primera Conferencia Internacional del Acuerdo de Paz en Colombia, cuya principal conclusión fue que, a pesar de las dificultades, se debe seguir trabajando en el cumplimiento de lo pactado.