Redacción La Tercera / Santiago de Chile.-

—Frente a los cuestionamientos de Michelle Bachelet respecto del estado de los derechos humanos en Brasil, el Presidente Jair Bolsonaro reaccionó duramente: “si no fuera por Pinochet, que derrotó a la izquierda en 1973, entre ellos a su padre, hoy Chile sería una Cuba”. Más allá de la crítica personal a la ex Presidenta, que no comparto, Bolsonaro apunta a un tema de fondo: como la derrota de una ideología en Chile y su permanencia en Cuba, terminaron por definir de manera muy distinta el futuro de ambos países.

¿Qué habría pasado en Chile de seguir el ejemplo cubano? ¿Cómo sería Chile hoy si Fidel Castro hubiese evitado el golpe de estado y hubiese ejercido control total sobre Allende? Veamos algunas comparaciones.

En materia de derechos humanos, muy pocos niegan las sangrientas consecuencias de la dictadura chilena. No hay nada que justifique el asesinato de una sola persona, ni menos espacio para relativizar las más de 2.000 muertes y más de 1.000 desaparecidos durante el régimen, acreditados por las distintas comisiones de verdad y justicia. A ello se suman más de 30 mil víctimas de prisión política, muchas de ellas objeto de torturas, abusos y violaciones por parte de sus captores.