Imagen del tanquero iraní “Fortune” en el puerto de la refinería El Palito en Puerto Cabello, Venezuela (Foto: Reuters).

El objetivo de la demanda es sofocar los flujos de bienes y dinero que ayudan a mantener a ambos países, dos de los principales enemigos de EEUU.

MIAMI, Estados Unidos. – Fiscales federales del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, presentaron una demanda para incautar cuatro tanqueros con gasolina enviada desde Irán a Venezuela, informó este jueves el diario The Wall Street Journal.

El objetivo de la movida judicial: sofocar los flujos de bienes y dinero que ayudan a mantener a ambos regímenes, dos de los principales enemigos de EE.UU.

El fiscal federal para el Distrito de Columbia, Zia Faruqui, alegó en la demanda que un empresario iraní afiliado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica organizó las entregas de combustible a través de una red de compañías fantasma para evitar la detección y evadir las sanciones impuestas por Washington.

En declaraciones recogidas por el medio neoyorquino Faruqui alega que las ganancias obtenidas por la venta de combustible “apoyan la gama completa de actividades nefastas de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluida la proliferación de armas de destrucción masiva y sus medios de entrega, apoyo al terrorismo y una variedad de abusos contra los derechos humanos, en el país y en el extranjero”.

De acuerdo con los investigadores, el responsable de manejar las ventas, falsificando el origen del combustible y organizando transferencias peligrosas en el medio del mar, es el empresario iraní Mahmoud Madanipour, quien, anteriormente, ya habría intentado organizar entregas a China y Malasia.

Según los fiscales estadounidenses, el régimen de Irán mantiene vínculos financieros con otros países pese a las múltiples sanciones impuestas por EE.UU.

Naciones como Omán, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Italia y Alemania serían algunos de los escenarios donde Mahmoud Madanipour todavía estaría operando.

El régimen de Irán es uno de los principales aliados de países como Venezuela y Cuba, ambos acusados por Estados Unidos de no respetar la democracia y de no cooperar totalmente en la lucha contra el terrorismo organizado a nivel mundial.