El polizón cubano Yunier García Duarte. Y. GARCÍA DUARTE / FACEBOOK.

La Fiscalía lo presenta como un delincuente y dice que las autoridades de la Isla tienen derecho a juzgarlo.

 

 

DDC, Madrid.-

—Yunier García Duarte, el polizón cubano que llegó a Miami escondido en un avión de Swift Air el 26 de agosto, seguirá en el Centro de Detención Krome mientras un juez evalúa si le concede o le niega el asilo político, informa Telemundo 51.

El cubano compareció este miércoles en una audiencia ante un juez de Inmigración en la que presentó su solicitud de asilo político, casi un mes después de que sorprendió a los trabajadores del aeropuerto de Miami al ser encontrado escondido en el compartimiento de carga de un vuelo chárter.

Este miércoles, la Fiscalía pidió al juez denegarle el beneficio de asilo político, alegando que “Cuba tiene todo el derecho de juzgarlo como un delincuente”, dijo el abogado Willy Allen, quien representa a García y estuvo presente en la audiencia.

“El Gobierno está opuesto (a otorgarle el asilo político). Considera que lo que ocurrió con él fue un acto delictivo por entrar ilegalmente a un avión, y que no es un problema de asilo, sino de delito”, dijo Allen a Telemundo 51.

El juez evaluará ahora las evidencias presentadas por ambas partes.

“Yo espero que el juez tome la decisión correcta y le otorgue el asilo político. No creo que demore más de cuatro o cinco días (…) No estoy de acuerdo con que un fiscal estadounidense compare la justicia cubana con la estadounidense”, agregó el abogado, especializado en temas migratorios.

Semanas atrás, las autoridades migratorias aprobaron la entrevista de miedo creíble en la cual García argumentó que, de ser deportado a Cuba, sería “encarcelado y torturado”.
El polizón, sus abogados y su familia en la Isla y en Estados Unidos estaban esperanzados en que saliera libre este miércoles.

“Si me deportan me torturan. Les pido encarecidamente que valoren mi caso… vine aquí porque es un país de derechos humanos”, dijo García Duarte a Telemundo 51 en una breve llamada telefónica desde el Centro de Detención Krome

“Para mí fueron 25 horas, no fue un vuelo de una hora, apenas pude respirar. Todo estaba oscuro, pero el que no se arriesga no gana”, agregó.