Negocios  privados en Cuba / Archivo.-

 

 

CiberCuba

Carlos Cabrera Perez

Carlos Cabrera Pérez / CiberCuba.-

—Incuba Empresas (IC) pide al gobierno que contrate servicios con empresarios particulares, atendiendo a su capacidad de negocio y distribución territorial, y que agilice una ley para pequeñas y medianas empresas, que incentive las inversiones de capital privado, para proteger a los cubanos frente a la epidemia de coronavirus y sentar las bases de la prosperidad económica.

“Creemos que el gobierno debe reorientar el gasto público hacia la contratación de servicios al sector privado en todo el país. y que debe disminuir su dependencia de financiamientos externos para respaldar producciones nacionales, y generar un clima de creación de riqueza y empleos”, dijo a CiberCuba Ángel Rodríguez Pita, Coordinador de IC, un vivero empresarial vinculado con la Iglesia Católica.

La petición al gobierno cubano está contenida en una declaración de Incuba Empresas (IC), que apuesta por la superación de la pobreza en los sectores de población más vulnerables, mediante la iniciativa privada.

El sector privado hotelero es líder en Gibara, Trinidad y Viñales, recordó Ángel Rodríguez Pita, coordinador de IC, que también lidera una campaña de solidaridad con ancianos y enfermos en La Habana, donde están ayudando con entregas gratuitas de alimentos y artículos de aseo, a través de los pequeños y medianos emprendedores cubanos, para contribuir al enfrentamiento del coronavirus.

Los sectores privados más afectados por el desempleo debido al parón económico son los de elaboración y venta de alimentos con 56 mil 600 desempleados (9%), transportación de pasajeros y de carga 51 mil 263 (8%) y arrendadores de viviendas 34 mil 610 (5%), según cifras de Incuba Empresa.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, María Elena Feitó Cabrera informó en una reciente Mesa Redonda que el coronavirus ha dejado sin empleo a 16 mil 062 trabajadores del sector privado.

La caída del turismo y las remesas monetarias impacta sobre el casi medio millón de pequeños empresarios cubanos y provocará una caída del trabajo privado, que generó 160 mil 206 empleos directos, de los que un 33% son jóvenes y el 36% mujeres.