Keilylli De la Mora Valle. K.MORA.VALLE/FACEBOOK.-

‘La quieren volver loca’, denuncian a DIARIO DE CUBA personas cercanas a la activista, que la describen como ‘incansable y dispuesta siempre a ayudar’.

DDC, La Habana 

Keilylli De la Mora Valle, una joven de 27 años, integrante del Movimiento Consenso Ciudadano, activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y promotora de Cuba Decide, cumple condena de un año y medio de cárcel por los supuestos delitos de propagación de epidemias, desacato, resistencia y desobediencia.

Hoy se encuentra en huelga de hambre, tomando sorbos de agua, en una sala de Psiquiatría en el Hospital Provincial de Cienfuegos, en una situación preocupante de la que han alertado varias organizaciones, activistas y otros actores internacionales.

Desde CubaDecide, la promotora de esta iniciativa ciudadana Rosa María Payá recordó a DIARIO DE CUBA que De la Mora fue condenada por el Tribunal Provincial Popular de Cienfuegos, el 7 de mayo de 2020, a través de “un juicio sumarísimo”.

“Se presentó una apelación a la sentencia dictada, resolución que fue rechazada y se ordenó su ingreso a prisión el pasado 4 de junio. Desde el momento que ingresó al Centro Penitenciario de Sabana Miguel, en Cienfuegos, se declaró en huelga de hambre y fue trasladada a un cuarto aislado al interior del recinto penal”.

Producto de lo extenso de la huelga de hambre, la activista presentó un cuadro clínico delicado, de deshidratación severa, fallas renales, además de la pérdida de cinco kilos. Debido a su estado de salud, fue trasladada al hospital, donde permaneció desde el día 11 hasta el 13 de junio.

“Depone su huelga de hambre y comienza a recibir alimentos el martes 16 de junio, por las presiones recibidas hacia su familia, además de amenazas a su integridad por parte de las autoridades penitenciarias”, señaló Payá.

Sin embargo, como dijo que haría en caso de que sufriera alguna nueva agresión por parte de las autoridades cubanas, retomó su protesta el 29 de junio hasta el momento.

Recientemente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) respondió a una petición de medida cautelar del Centro de Denuncias de la Fundación para la Democracia Panamericana (FDP) para Keilylli De la Mora.

La CIDH reclamó información al Gobierno de Cuba sobre el caso de la joven en una carta enviada al ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.

Raúl González, activista de Consenso Ciudadano que pertenece a la UNPACU, describió como “amplio e incansable” el activismo de De la Mora.

“Ingresó en 2016 en nuestro movimiento. Su participación ha sido intensa. Primero por su apoyo incondicional a la lucha pacífica por un cambio. Ha intervenido en todas las campañas que se han realizado exigiendo a la tiranía la libertad de los presos políticos. También ha participado en reportajes que se han hecho a familias con niños que viven en extrema pobreza”, añadió.

“En ese sentido, ha apoyado a familias que han sido desalojadas”, indicó.

Según el testimonio de González, “Keilylli ha sido víctima de detenciones arbitrarias y amenazas de encarcelamiento”.

Por tales razones, De la Mora fue sancionada en el año 2013 por el delito de “peligrosidad social” a dos años de privación de libertad.

“Otra vez en 2018 fue sancionada por una causa que tramó la Seguridad del Estado en su contra por un delito de tenencia ilegal de arma blanca y explosivo”, dijo González.

Para el opositor, la vida de la joven, con quien ha mantenido comunicación incluso en momentos que tiene prohibidas las llamadas, la Seguridad del Estado busca “levantar una nueva causa si llega a publicar varios videos que nos había entregado”.

En palabras de Yaneisi Miranda Cabrera, activista de Consenso Ciudadano, “Keilylli está siempre apoyando de alguna forma”.

“Es una buena activista, ha participado en todas las campañas que hemos realizado aquí en la organización. Cuando salimos a las calles está muy dispuesta. Siempre está preocupada por todos los activistas cuando están enfermos o enfrentan alguna situación de represión como la que sufre ella ahora mismo”, aseguró.

“Ahora la quieren volver loca, la tienen en psquiatría para eso, la inyectan constantemente medicamentos que no sabemos cuáles son”, denunció.

La encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach, expresó su preocupación por los reportes recibidos sobre De la Mora.

Tekach también advirtió sobre el tratamiento que está recibiendo la reclusa desde su ingreso en prisión el 4 de junio: “Las Reglas Mandela son claras: el Gobierno es responsable por el respeto a la dignidad de los prisioneros”.

Añadió además que “Keilylli debe tener acceso a su familia y a contar con representación legal”.

La joven intentó quitarse la vida dos veces, según confirmó González a DIARIO DE CUBA recientemente. Esa fue la razón por la que fue trasladada a la institución hospitalaria.

Según contó la propia De la Mora, esa acción extrema fue una reacción a una golpiza que le propinaron en el penal las represoras Damisela, jefa de Orden Interior de la prisión, y Felicia, capitana y segunda jefa de la cárcel donde está recluida.

En represalia, además de internarla como paciente psiquiátrica, los agentes la mantuvieron amarrada durante varios días, denunció.