Todo el paquete cuesta 750 CUP, poco más de 30 dólares, y representa más de la mitad del salario promedio de un trabajador sanitario. (14ymedio).-

 

El módulo debe pagarse al contado y las autoridades sanitarias no han aclarado si se trata de una entrega puntual o si se repetirá la venta a lo largo de los próximos meses.

 

—Mayonesa, pollo, jabones, detergente, salsa de tomate y una frazada para limpiar el piso componen el módulo que el Gobierno está vendiendo a los trabajadores de la salud en varios hospitales de La Habana. Todo el paquete cuesta 750 CUP, poco más de 30 dólares, y representa más de la mitad del salario promedio de un trabajador sanitario.

Para algunos médicos especialistas el costo de la canasta ha representado un tercio de su salario, pero en el caso de los técnicos y enfermeras el valor de estos productos supera, y en ocasiones iguala, la totalidad de su sueldo mensual. Este diario tiene constancia de empleados que han tenido que pedir dinero a familiares y amigos para sufragar la compra.

El módulo debe pagarse al contado y las autoridades sanitarias no han aclarado si se trata de una entrega puntual o si se repetirá la venta a lo largo de los próximos meses.

“El centro hospitalario negocia con los trabajadores lo que quieren que contenga el módulo, teniendo en cuenta las ofertas que le hace la Corporación de Exportaciones e Importaciones (CIMEX) y así se va adecuando la cosa”

“El centro hospitalario negocia con los trabajadores lo que quieren que contenga el módulo, teniendo en cuenta las ofertas que le hace la Corporación de Exportaciones e Importaciones (CIMEX) y así se va adecuando la cosa”, cuenta a 14ymedio un galeno que labora en un centro sanitario habanero. “En mi hospital estuvieron una semana negociando, la gestión negociadora del hospital es lo que prima”, explica.

“Es muy variado, por ejemplo los trabajadores del cardiovascular pidieron 10 maltas y 10 cervezas”, comenta otro doctor. “Aunque no tenía papel sanitario, pero es que no había en ese momento”. “Hubo desde quién protestó porque era demasiado dinero, pero de todas formas el dinero se va en comprar eso mismo en la tienda pero con una cola de cinco horas”, considera.

Para el personal del emblemático Hospital Hermanos Ameijeiras en Centro Habana, el módulo incluyó una pequeña lata de atún y leche evaporada.

En el último mes los comercios estatales han sufrido un recrudecimiento del desabastecimiento de productos básicos. Los más demandados son el pollo, las embutidos o salchichas, el aceite vegetal, los jabones y el detergente, aunque también los mercados agrícolas y la carne de cerdo se han visto duramente afectados por la pandemia.

En las primeras semanas de la llegada del coronavirus a la Isla se escucharon quejas del personal médico, que no podía esperar por horas en las colas para comprar alimentos y, además, atender sus labores sanitarias. Inicialmente se ideó una estrategia para dar prioridad en las filas a enfermeras y doctores, pero finalmente el Gobierno parece haber optado por la distribución de canastas para el sector.

Aunque en 2014 el Gobierno aprobó un aumento salarial para los más de 440.000 trabajadores del sector de la Salud Pública, el sueldo mensual sigue sin superar el equivalente a 70 dólares, una cifra que resulta casi simbólica en un país donde un litro de aceite de girasol alcanza los 2 dólares y un kilo de pollo ronda los 1,90 dólares.

Sin embargo, este tipo de “entrada” informal se ha reducido considerablemente durante la crisis de covid-19 por la suspensión de muchas consultas regulares

Los cubanos se han acostumbrado desde hace décadas a ofrecer regalos y estímulos a los galenos para lograr un trato de favor, una práctica que el oficialismo prohíbe pero que ha llegado a todos los niveles de atención y a todas las especialidades. Sin embargo, este tipo de “entrada” informal se ha reducido considerablemente durante la crisis de covid-19 por la suspensión de muchas consultas regulares.

Como consecuencia de esta precaria situación, son numerosos los galenos cubanos que anhelan formar parte de las misiones médicas en otros países. Aunque una vez en el extranjero solo reciben entre un 10% y un 25% del total del salario que los Gobiernos locales pagan al Ministerio de Salud, esta cantidad es mucho mayor que la que perciben en la Isla.

Por estos días, cuando la pandemia ha dado un repunte a los contratos oficiales para enviar personal sanitario al extranjero, muchos médicos ponen sus esperanzas en ser enviados a cualquiera de los 22 países a los que han sido enviadas brigadas desde la Isla