Brigada de médicos cubanos. EFE.-

 

DIARIO DE CUBA revela detalles del acuerdo entre el Instituto mexicano de Salud para el Bienestar y la Ciudad de México por cada médico contratado al Gobierno cubano.

DDC, Ciudad de México 

—Un total de 6.255.792 dólares han pagado el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI, nacional) y el Gobierno de la Ciudad de México por el trabajo de 585 médicos y enfermeros cubanos enviados por La Habana para enfrentar la pandemia de Covid-19.

DIARIO DE CUBA obtuvo detalles del contrato, firmado por el Gobierno de la Isla, el INSABI y las autoridades de la capital mexicana, para que la misión de profesionales de la salud cubanos atienda la emergencia suscitada por la pandemia en varios hospitales de Ciudad de México.

Los médicos y enfermeros cubanos comenzaron a llegar a la capital mexicana en abril. Como promedio, las autoridades locales y el INSABI han pagado a La Habana 10.693 dólares por cada uno de ellos, reveló a DDC una fuente del Gobierno de la Ciudad de México.

Entre los profesionales cubanos hay especialistas en Medicina General Integral (médicos de la familia), biomédicos, expecialistas en medicina crítica y medicina interna, además de epidemiólogos y enfermeros.

Según la fuente consultada, el contrato con La Habana —cuya duración no se ha revelado— dice que el personal médico cubano realiza en Ciudad de México actividades como atención directa a pacientes de Covid-19, apoyo en territorio y monitoreo epidemiológico.

Las autoridades de la capital mexicana sostienen, no obstante, que el dinero del contrato paga también actividades como capacitación, especialización, asesoría e investigación conjunta. Asimismo, afirman que los cubanos no pagan alojamiento y que de este se encargan empresarios hoteleros locales.

La “capacitación” y la “especialización” son elementos ya utilizados por el Gobierno cubano en su acuerdo con el Gobierno brasileño de la expresidenta Dilma Rousseff para la participación masiva de profesionales de la Isla en el programa Más Médicos, del país sudamericano.

En ese caso, la inclusión de la capacitación en los contratos servía para evitar una mayor fiscalización por parte del Congreso brasileño y para “justificar” la apropiación de la mayor parte del salario de los médicos. Ese acuerdo fue desmantelado con la llegada de Jair Bolsonaro al poder y la decisión de La Habana de retirar a sus médicos de Brasil.

La exportación de servicios profesionales, fundamentalmente médicos, es una de las principales fuentes de ingreso del Gobierno cubano, que se queda con al menos el 75% de lo que pagan los países de destino en concepto de salarios. En 2018 esta actividad generó ingresos de 6.400 millones de dólares a La Habana, muy por encima del turismo.

Además de tener que entregar como mínimo las tres cuartas partes de sus salarios, los profesionales de la salud cubanos enviados a misiones en el exterior son sometidos a una fuerte vigilancia y restricción de libertades fudamentales.

Estas condiciones han sido denunciadas por organizaciones defensoras de derechos humanos y la ONU ha advertido que podrían constituir formas de “trabajo forzoso” y “exclavitud moderna”.

Este fin de semana DIARIO DE CUBA pudo confirmar que al menos una doctora, residente en Mayarí, Holguín, ha escapado de la misión en Ciudad de México.

A los destinados a la capital mexicana se suman otros 108 profesionales de la salud de la Isla que se encuentran desde el 21 de mayo en Veracruz como parte de un contrato diferente.

Proponer contratos a gobiernos locales parece ser la nueva estrategia del Gobierno cubano para vender los servicios de los médicos. Lo ha hecho ya en Perú, en la región italiana de Lombardía, e intentó hacerlo con comunidades autónomas españolas como las de Valencia y Cataluña.

La prensa oficial cubana ha dado amplio destaque al trabajo de los médicos en Lombardía y en el principado de Andorra. Sin embargo, pese a las dimensiones de la brigada enviada a México (casi 700 profesionales entre la capital y Veracruz), la cobertura en este caso ha sido escasa.