Reunión virtual del Consejo de Estado. / Tony Hernández Mena ANPP.-

 

 

Hasta la publicación de la disposición, se desconoce si tales mecanismos estarán a disposición de los cubanos simples.

DDC, La Habana

—El Consejo de Estado de Cuba aprobó el uso de las hipotecas inmobiliarias y de prendas como garantía en el cumplimiento de obligaciones, que se suman a otros instrumentos financieros anunciados por La Habana, ávida de divisas.

De acuerdo con una escueta nota publicada por el diario oficial Granma, la disposición que autoriza esos procedimientos fue aprobada a través de decretos-leyes, cuyos detalles se conocerán cuando estos sean publicados en la Gaceta Oficial de la República.

“‘De la Prenda y la Hipoteca’, con el objetivo, entre otros, de propiciar la utilización de la prenda como garantía del cumplimiento de obligaciones, y ampliar el empleo de la hipoteca inmobiliaria en sectores y actividades económicas”, se limitó a indicar la publicación al informar sobre el documento aprobado por el Consejo de Estado en una reunión virtual.

Hasta la publicación de la nueva disposición se desconoce si tales mecanismos estarán a disposición de los cubanos simples o solo de las empresas.

La reunión, presidida por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) Esteban Lazo, y con la participación de Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero, formó parte del “cumplimiento del cronograma legislativo” aprobado por la ANPP.

Además de ese decreto-ley, el Consejo de Estado aprobó otro denominado “Del Fideicomiso de Garantía”, para “el empleo de esta herramienta para captar financiamiento e impulsar el desarrollo económico y social”, y un tercero denominado “‘De la Cooperación Internacional’, que regula la cooperación que Cuba ofrece y recibe en el ámbito civil, así como su control y fiscalización”.

En 1974 fue derogado en la Isla el procedimiento sumario para el cobro de créditos hipotecarios, considerado en ese entonces contrario a los principios del sistema socialista.

Pero en noviembre de 2000 el Decreto-Ley 214 “introdujo en el sistema legal normas que posibilitaron la constitución de hipotecas sobre bienes inmuebles, propiedad de entidades económicas cubanas dedicadas al desarrollo inmobiliario, que contrajeran obligaciones con instituciones financieras extranjeras”, indicó la abogada Laritza Diversent.

Llama la atención que estos instrumentos no fueron mencionados por las autoridades cuando, a fines de julio, anunciaron “novedades bancarias y financieras de la estrategia socioeconómica” para enfrentar la grave crisis económica que vive la Isla.

En esa ocasión, Meisi Bolaños Weiss, titular del Ministerio de Finanzas y Precios, anunció la creación de un Fondo de Inversión para las empresas que produzcan bienes o presten servicios exportables; de mecanismos adicionales de financiamiento a corto plazo, mediante créditos bancarios o Letras del Tesoro; y de un mercado de deuda pública, con la emisión de Bonos Soberanos de la República de Cuba; así como la creación de incentivos fiscales, nuevos impuestos, etc.