Paloma Domínguez Caballero. (YAIMA CABALLERO PICTAME/INSTAGRAM).-

‘Esto no es fácil para mí, pero al menos algo, hacer presión por todos lados’, pide Yaima Caballero en redes sociales.

 

DDC, La Habana.-

—Yaima Caballero, madre de la niña Paloma Domínguez, fallecida el pasado 9 de octubre a causa de complicaciones derivadas del suministro de una vacuna, inició una campaña en Instagram y que pretende extender a otras redes sociales para exigir justicia por el caso.

La joven pidió a internautas que publicaran una foto de su hija en sus respectivos perfiles para presionar a las autoridades de Salud la Isla a tomar medidas ante lo ocurrido.

“Muchas personas me están ayudando a hacer una protesta desde las redes, es lo único que se puede hacer ahora. Pero la persona que está llevando a cabo esto me sugiere que les pida a los amigos que me quieran ayudar a cambiar su foto de perfil y pongan la de mi niña con sus alitas”, escribió.

“Esto no es fácil para mí, pero al menos algo, hacer presión por todos lados. Por favor, háganlo por ella no por mí, cambien sus fotos de perfil de todas sus cuentas y ayúdenme con esa foto de ella. Comencemos por ahí”, añadió Caballero.

El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) cubano reafirmó la semana pasada que la causa del fallecimiento de la niña de un año tras la inyección contra la parotiditis, la rubéola y el sarampión (PRS) no tuvo que ver con la vacuna.

“La reacción adversa es solo una parte del evento. El evento va más allá, es todo lo que sucede asociado al momento en que usted vacunó. Está circunscrito a un policlínico, a un vacunatorio específico, que no es del lote, sino de las dosis que se aplicaron allí. Es una cuestión puntual que se está investigando para determinar la real causa”, defendió el doctor Francisco Alberto Durán García, director nacional de Epidemiología.

En una declaración oficial del MINSAP luego de divulgarse lo sucedido a través de las redes sociales y la prensa independiente, el organismo defendió que la vacuna PRS se ha usado durante años en Cuba (desde 2014), “se importa desde la India, está avalada por la Organización Mundial de la Salud y certificada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED)”.

El doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe nacional del Programa Materno Infantil (PAMI) del MINSAP, descartó que el evento de estuviera asociado al uso del lote de vacunas.

“Se han aplicado otras 43.630 dosis, y está focalizado en cinco niños vacunados en el policlínico Betancourt Neninger del municipio Habana del Este, provincia de La Habana”, argumentó.

Álvarez Fumero refirió que desde el 7 de octubre la niña Paloma Domínguez Caballero “presentaba fiebre, vómitos, aumento de volumen en la zona donde se le puso la vacuna y un cuadro de shock tóxico. Requirió medidas de cuidados intensivos”.

También con una reacción adversa tras ser vacunada, el mismo día otra niña fue enviada desde el Hospital Militar Central Luis Díaz Soto al pediátrico Marfán Borrás, en el Vedado capitalino.

Al día siguiente, otros dos niños vacunados en el Betancourt Neninger fueron ingresados con reacción adversa, aunque “no con la gravedad de las bebés que ya recibían atención médica especializada”.

A todos se sumó un quinto, “ingresado en el pediátrico Borrás Marfán por otra causa clínica”.

El 9 de octubre falleció Domínguez Caballero “debido a severas complicaciones y una disfunción multiorgánica. Su sistema inmune no respondió como esperábamos”.

La comisión designada por el MINSAP para esclarecer los hechos “aún investiga con profundidad. En estos momentos realiza exámenes de mucho rigor para llegar a una conclusión certera”, dijo Álvarez Fumero la semana pasada.