El subsecretario adjunto de Estado para América Latina, Jon Piechowski – (ABC).-

 

En Estados Unidos preocupa, y mucho, cualquier gesto diplomático que el régimen cubano pueda aprovechar para legitimarse en plena oleada de represión contra la disidencia, asegura el subsecretario adjunto de Estado para América Latina, Jon Piechowski.

 

 

David Alandete David Alandete, corresponsal en Washington / ABC.-

—En Estados Unidos preocupa, y mucho, cualquier gesto diplomático que el régimen cubano pueda aprovechar para legitimarse en plena oleada de represión contra la disidencia. La visita de estado que los Reyes tienen planeada a la isla a partir del 11 de noviembre inquieta especialmente porque puede convertirse en propaganda para la dictadura. Así lo cree el subsecretario adjunto de Estado para América Latina, Jon Piechowski, que recibió a ABC este lunes en su despacho en la sede de la diplomacia norteamericana en Washington. En contraste con el gobierno español, el estadounidense, bajo Donald Trump, ha endurecido el embargo y ha permitido que se interponga una veintena de demandas contra empresas —incluidas españolas como Meliá— que se lucran del turismo en la isla. Según Piechowski, el objetivo de estas restricciones es que el régimen cubano corrija el rumbo y se comprometa a restaurar los derechos humanos en la isla.

Como cada año desde 1992, esta semana la Asamblea General de Naciones Unidas someterá a votación una resolución que pide el fin del embargo de EEUU a Cuba. ¿Qué hará la diplomacia norteamericana?

EEUU sigue pensando que el rito anual que monta el régimen comunista en la ONU es una distracción, en vez de admitir que su política es represiva y su economía es un fracaso por culpa de sus propias decisiones. Cuba intenta echar la culpa por todo a EE.UU. y nos parece una pérdida de tiempo para la comunidad internacional.

Recientemente, EEUU ha restringido los vuelos comerciales a Cuba con la excepción de La Habana. ¿A qué obedece esta decisión?

Queremos restringir las fuentes financieras que tiene el régimen para enriquecerse y para luego reprimir al pueblo cubano. El sector de transporte da muchísimo dinero al régimen.

Entiendo que por eso el gobierno de EEUU decidió levantar la suspensión del Título III de la ley Helms Burton, que regula el embargo. Hay ya 20 denuncias contra empresas que hace negocios con bienes confiscados en la isla. ¿Median ustedes?

Desde que el secretario [de Estado, Mike] Pompeo decidió permitir que esas demandas vayan adelante, pasan a ser competencia de los tribunales. El Departamento de Estado no tiene papel en eso.

Sí tiene papel en el Título IV, que le permite negar visados a directivos de empresas que se lucran negociando con bienes confiscados en Cuba. ¿Han negado entrada a algún directivo?

No podemos revelar información sobre visados. Esa información es completamente confidencial para la persona afectada y yo creo que hemos dicho claramente que en cuanto a las propiedades confiscadas a lo largo de los 60 años del régimen comunista de La Habana, no es justo que haya quienes puedan aprovecharse de estas propiedades confiscadas, y por eso que hemos permitido que demandas bajo el Título III vayan adelante, y si hemos decidido aplicar el Título IV sería en esa misma línea.

¿Le consta a usted que se haya aplicado alguna vez el Título IV, se ha denegado visado a algún directivo o empresario extranjero por negocios en Cuba?

Como le he dicho de eso no puedo hablar.

Anoche apareció por sorpresa Nicolás Maduro en La Habana para participar en un simposio anti-imperialista. ¿Quién se beneficia más de esa relación, el régimen de Cuba o el de Venezuela?

Creo que es una relación de simbiosis en cuanto a que, como he dicho, los venezolanos obtienen las peores prácticas de tortura y represión de parte de los cubanos y los cubanos, en cambio, reciben petróleo de Venezuela. Hay un beneficio mutuo.

¿Le preocupan a la diplomacia norteamericana las injerencias digitales de Rusia en apoyo de los regímenes de Cuba y Venezuela?

Hemos denunciado ya el papel ruso sobre todo en Venezuela, una presencia negativa que no ayuda al pueblo venezolano, sino a la represión en contra del pueblo venezolano. Y sí hemos visto actores vinculados con Rusia meterse en el espacio digital para extender mentiras. Y claro que es algo preocupante.

Los Reyes de España van a visitar, por decisión del Gobierno español, La Habana en una visita de estado a partir del 11 de noviembre. El Gobierno no ha incluido ningún encuentro con opositores. ¿Tiene la diplomacia norteamericana algo que decir sobre esta visita?

Entiendo por qué para España el quinto centenario de La Habana es algo importante. A la vez, hay que reconocer que para el régimen comunista de La Habana ésta es una oportunidad de montar un espectáculo propagandístico, de fingir una legitimidad que no tiene. Y yo creo que es algo que hay que subrayar. También nosotros decimos de forma continuada que cuando hay altos funcionarios, no importa de qué país, pero sobre todo de países democráticos como España, es importante que esos oficiales hablen y traten con los activistas opositores cubanos que están realmente trabajando bajo una amenaza real y una represión real, para mostrar su solidaridad.

No estuvo en su visita de hace un año Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno español en funciones, con los disidentes.

Como dije, yo creo que es importante y no importa de qué país sea o qué cargo uno ostente. Es importante que haya ese contacto con los disidentes, porque la realidad cubana es mucho más de lo que presenta el régimen comunista.

En España hay muchas empresas inquietas por la aplicación del Título III del la ley del embargo. Meliá está en los tribunales. ¿Qué le diría la diplomacia norteamericana a las empresas españolas que siguen haciendo negocio con propiedad expropiada en Cuba?

Estas propiedades fueron confiscadas en algún momento dado. Quiere decir que el propietario perdió lo que tenía porque se lo quitó el régimen cubano. Y hay algo en eso que no es nada justo. Y yo creo que unas empresas que se benefician de esas propiedades tienen que reconocer por lo menos que lo que tienen es de origen injusto. Yo creo que la ley Helms-Burton tiene bastantes provisiones para llegar a arreglar el tema, pero nosotros partimos de que las confiscaciones masivas que se practicaron en Cuba ahora permiten que empresas de todos los países que tengan intereses allá en Cuba se puedan aprovechar y puedan ganar mucho dinero.

El opositor cubano José Daniel Ferrer lleva un mes en paradero desconocido. ¿Siguen el tema?

Muy de cerca. Y muchos otros. Mientras que el de José Daniel Ferrer es un caso bien conocido, hay que recordar que cada día en Cuba hay detenciones de activistas y que en las cárceles cubanas actualmente hay más de 100 presos políticos.

¿Cuál es el objetivo a medio plazo de esta administración hacia Cuba?

La presión es sólo una herramienta que aplicamos, porque lo que realmente queremos es un futuro mejor y más libre para el pueblo cubano. Esa es nuestra meta, conseguir que las condiciones para el pueblo cubano sean más libres, que tengan más oportunidad económica y que los cubanos puedan gozar plenamente de sus derechos humanos y que puedan reivindicar la dignidad que todos tenemos.