El régimen de La Habana no ha creado mecanismos eficientes para proveer de recursos básicos a los cubanos, quienes se ven obligados a salir de sus hogares y exponerse al contagio del coronavirus.

 

MIAMI, Estados Unidos. – Mientras Cuba atraviesa el mayor brote de coronavirus desde el comienzo de la pandemia en la Isla, las colas y aglomeraciones, lejos de disminuir, crecen a lo largo del país.

Un video publicado por CubaNet este jueves muestra aglomeraciones en las afueras de un Banco Metropolitano, en el municipio de Arroyo Naranjo, en La Habana; y en varias tiendas recaudadoras de divisa de la misma localidad.

Los vecinos aglomerados en las colas usan nasobucos; sin embargo, no mantienen el distanciamiento social orientado por las autoridades sanitarias para evitar el contagio de la COVID-19, la enfermedad provocada por el coronavirus SARS-CoV-2.

Mientras se difunden las imágenes de tales aglomeraciones, generadas por la grave escasez de alimentos y otros productos básicos, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de la Isla advierte de un rebrote sin precedentesdesde el comienzo de la pandemia en Cuba, que afecta sobre todo a las provincias de La Habana y Ciego de Ávila.

Este jueves, el doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del MINSAP, confirmó dos nuevas muertes a causa de la COVID-19, lo que eleva a 106 el total de fallecimientos provocados por el coronavirus SARS-CoV-2 en la Isla.

Asimismo, el funcionario confirmó un total de 92 nuevos casos de COVID-19, la segunda cifra más alta desde el reporte de los primeros pacientes contagiados con la enfermedad en Cuba, el pasado 11 de marzo. No obstante, el reporte de este jueves establece un nuevo récord de casos autóctonos detectados en el país (91).

 

Este 10 de septiembre, en Cuba se mantenían ingresadas 1614 personas en relación con la COVID-19. De ellas, 61 se encontraban en vigilancia, 889 eran sospechosas de haber contraído el nuevo coronavirus y 664 eran casos confirmados o activos. Por su parte, dos pacientes se reportan en estado crítico y diez en estado grave.

De acuerdo con Durán García, en los últimos 15 días las autoridades sanitarias no han logrado precisar la fuente de infección de 55 personas contagiadas con la COVID-19, lo que asegura que varias regiones de la Isla se mantengan en fase de “transmisión autóctona limitada” de la enfermedad.

Pese a la gravedad de la situación epidemiológica, las filas para comprar alimentos u otros productos esenciales se mantienen a lo largo de la Isla. En medio de la grave crisis alimentaria y económica que sufren los cubanos, el régimen de La Habana ―que ha decretado el toque de queda en la capital del país y en otros puntos de la Isla―, no ha creado mecanismos eficientes para proveer de recursos básicos a los cubanos, quienes se ven obligados a salir de sus hogares y exponerse al contagio del coronavirus.