Paseos para turistas en autos antiguos en La Habana, Cuba. / Yamil Lage AFP.-

 

DIARIO DE CUBA conversa con los economistas Emilio Morales, Omar Everleny Pérez Villanueva, Elías Amor y Pavel Vidal acerca de las nuevas medidas de EEUU.

DDC, La Habana

—Tras el anuncio de las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno de Donald Trump, que prohíben a los estadounidenses que viajan a Cuba alojarse en 433 hoteles y casas particulares bajo control estatal, además de adquirir cantidades determinadas de tabaco y ron producidos en la Isla, DIARIO DE CUBA solicitó sus opiniones al respecto a varios economistas cubanos.

Una de las preguntas que muchos se hacen es: ¿qué impacto tendrán estas disposiciones en la economía cubana?

En ese sentido, Emilio Morales, CEO de la empresa consultora The Havana Consulting Group, señaló que surtirán efecto “en el momento que la pandemia sea controlada en la Isla y se vuelvan a abrir los vuelos de Estados Unidos a Cuba”.

El especialista prevé que el impacto sea fuerte, pues “más del 50% de los cubanoamericanos que regularmente viajaban a Cuba al menos se hospedaban un fin de semana en los hoteles de los militares y del Ministerio de Turismo, ubicados principalmente en Varadero, Cayo Santa María, Cayo Coco y Guardalavaca”, además, “muchos de ellos compraban puros y ron cubano en su viaje de regreso a los EEUU”.

Para tener una idea más exacta, Morales recuerda que “en el 2019 visitaron la Isla 4.275.561 turistas, de ellos 1.051.433 procedieron de EEUU, lo cual representó el 24,6% del total. De estos 521.895 fueron cubanoamericanos y 498.538 norteamericanos”.

De acuerdo a las estimaciones de Morales, la industria turística cubana, en condiciones normales, sin Covid-19 y con fronteras abiertas, perdería un 20% de su ocupación hotelera, lo que podría significar una disminución del 35% de los ingresos, porque “los turistas que más dinero dejan en el mercado cubano son los procedentes de EEUU”.

En ese sentido, el especialista considera que “quienes se beneficiarían mucho con estas medidas serían los trabajadores del sector privado, puesto que sería la única opción que tendrían los turistas procedentes de EEUU para hospedarse”.

Para Omar Everleny Pérez Villanueva, quien fuera director del Centro de Estudios de la Economía Cubana, “resulta curioso que estas medidas se tomen a menos de seis semanas de las elecciones en USA, y en un contexto de Covid-19 donde Cuba tiene cerrada sus fronteras”, pero aun así las considera “una vuelta más en la tuerca de apretar el normal desarrollo del turismo”, aunque “en la concreta no tendrán efectos inmediatos para el país”.

Pérez Villanueva señala que las medidas son un instrumento de Trump “para contentar a una parte de los migrantes cubanos que defienden la presión a Cuba”, con el objetivo de obtener mayor cantidad de votos en las próximas elecciones.

En el mediano plazo, dice el economista, el impacto dependerá de quien gane las elecciones, pues si vence Biden, “de acuerdo a su campaña electoral, desaparecerán esas restricciones, y todo volvería a la normalidad de la época Obama”.

En el caso de la relección de Trump, Pérez Villanueva cree que podría haber dos escenarios: uno de ellos es “que sea consecuente con su posición en contra del Estado cubano”, pero el otro “es que recuerde que él jamás ha sido ni será un político, sino un hombre de negocios, y que no necesita más los votos de los cubanoamericanos, por lo que podría intentar hacer negocios con Cuba, como lo intentó hacer antes de las elecciones del 2016”.

Elías Amor, economista y presidente del grupo político Unión Liberal Cubana, señaló que estas medidas podrían “afectar al 26% de los ingresos de turismo totales del país, que en 2019 alcanzaron 2.645,1 millones de CUC, de los que 373,1 millones de CUC (el 14% del total) fueron canalizados hacia el sector privado”.

“El impacto económico directo supone una cifra importante, alrededor de 590 millones de CUC, que modificarían a corto plazo la cuenta total de los ingresos turísticos”, agregó.

En cambio, “las ventas de ron y tabaco cubano en EEUU representan cantidades inferiores, y los consumidores de estos productos podrán seguir haciéndolo, utilizando la creciente venta online de los distribuidores o realizando en encargo a otros países, como España“, opinó el especialista.

Otra cuestión interesante para Elías Amor será “cómo canalizar los recursos hacia el sector privado”, pues según sus cálculos, los hospedajes privados podrían elevar sus ingresos al 22% del total por ese servicio en la Isla, del 14% que obtuvieron el pasado año.

“Si la tasa media de ocupación para el conjunto de establecimientos turísticos fue de un 48,2% en 2019, no resulta difícil determinar que existe margen para crecer y ofrecer alojamiento a los turistas de EEUU que no puedan acceder a los establecimientos incluidos en la prohibición. Ya no se trataría de una lucha por la cuota de mercado, sino de un crecimiento real de las cifras del sector privado vía una mayor ocupación, lo que tendría efectos muy positivos en los niveles de rentabilidad de los negocios“, añadió .

A medio plazo, para el economista, las medidas podrían provocar que el Gobierno liberalice “las autorizaciones de establecimientos privados, dando entrada a nuevos titulares que dieran servicio alternativo a la hotelería, que en cualquier caso, continuaría atendiendo al 74% de los turistas que llegan a Cuba, y que representan 1.957 millones de CUC en ingresos”.

En la opinión del economista Pavel Vidal, quien se desempeña actualmente como profesor de la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia, las medidas son “muy desafortunadas”, pues el planeta se encuentra “en medio de una pandemia y una recesión mundial, donde las Naciones Unidas está pidiendo cooperación y solidaridad entre los países”.

Además, el especialista recordó que el “Fondo Monetario Internacional está solicitando que se condonen deudas y se establezcan alivios financieros a las economías de menos ingresos para que los gobiernos cuenten con recursos para apoyar los sistemas de Salud y generar alivios a las familias y empresas”.