Cuba aportaría al fondo unos 80 millones. (ACN).-

 

El economista Elías Amor reclama una auditoría independiente ya que el problema del país es, a su juicio, la titularidad estatal de los medios de producción.

 

El experto reclama una auditoría independiente ya que el problema del país es, a su juicio, la titularidad estatal de los medios de producción.

Amor, que se burla del título de la iniciativa (Incremento de la resiliencia de las familias y comunidades rurales frente al clima mediante la rehabilitación de territorios productivos en localidades seleccionadas de la República de Cuba) pone en duda la veracidad de los motivos que dan lugar al importe que, recuerda, equivale aproximadamente a uno de los plazos de la deuda con el Club de París que el Gobierno no logró pagar el pasado 2019.

Por una parte, cuestiona que exista la citada coordinación con la población local “ya que es sabido que la sociedad civil en Cuba, la auténtica, la independiente, no ve respetados sus derechos humanos y rara es la vez que es convocada por la organización comunista dirigente que, simplemente desprecia cualquier posición alternativa”.

Para el economista, resulta increíble el hecho de que un país incapaz de alimentar a su población anuncie que pretende cambiar el paradigma agrícola con sistemas sostenibles que resistan al cambio climático y la  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lo dé por bueno.

Resulta increíble el hecho de que un país incapaz de alimentar a su población anuncie que pretende cambiar el paradigma agrícola con sistemas sostenibles que resistan al cambio climático y la FAO lo dé por bueno

Amor rechaza que el Gobierno anuncie inversiones en tecnología y maquinaria pero no piense en incrementar la producción de alimentos para atender a la población e ironiza con el hecho de que el dinero se vaya a emplear en hacer productivas 35.000 hectáreas en áreas cubiertas por marabú y pastizales degradados. “A ver si lo consiguen, porque el marabú es cosa seria”, escribe.

También considera el experto que será una limitación para los agricultores independientes la obligación de cambiar “sus modelos intensivos tradicionales por técnicas de producción más resilientes al clima”.

A pesar de que a su juicio es la falta de eficiencia del sistema cubano lo que perjudica la agricultura, la alimentación y, en definitiva, toda la economía, Amor sí coincide en la alta vulnerabilidad de Cuba frente al cambio climático, uno de los motivos que argumenta el Fondo Verde para el Clima para la inyección de dinero.

“El rendimiento potencial de los principales cultivos podría reducirse progresivamente durante el próximo siglo, a un ritmo que oscilará entre el 10 y el 25%: hasta un 12% en el caso de los frijoles y el arroz, 16% en la yuca y 48% en la papa. Lo que supondría problemas adicionales para Cuba”, alerta.