La captura del forajido Ernesto Guevara, en la foto con el oficial cubano de la CIA Félix Ismael Rodríguez. / Archivo.-

La presidenta Jeanine Áñez protagonizó el homenaje a los soldados bolivianos que acabaron con el Che Guevara.-

‘Felicidades por la derrota del invasor comunista’, les dice la presidenta interina en un ‘acto de desagravio’.

DDC, La Paz

—El Gobierno de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, celebró un inédito “acto de desagravio” con los militares que acabaron con la vida de Ernesto Che Guevara en el que les transmitió “felicidades por la derrota del invasor comunista”.

Según informó la BBC, la mandataria de transición participó en la mañana del viernes, en una ceremonia frente a los soldados que participaron de la campaña de 1967.

Cuando el Che Guevara fue capturado, hace 53 años en uno de los valles bolivianos, los militares lo celebraron como un acto de defensa de la soberanía de su país. Así lo contó Teófilo Zárate, presidente de la Confederación de Excombatientes de Ñancahuazú, la reserva de soldados que todavía reivindica que derrotaron militarmente al Che.

“Nosotros fuimos a cumplir un deber y obedecer el llamamiento de la patria”, dijo el militar retirado (pero con uniforme de campaña) en el acto celebrado por el Gobierno transitorio.

El Che preparó su ingreso a Bolivia al menos dos años antes de su llegada a ese país. Contaba con el apoyo de algunos de los más notorias figuras cubanas que participaron de la Revolución en 1959 y que derivó en la llegada de Fidel Castro al poder, recordó el medio británico.

En Bolivia consiguió militantes leales, pero también se enfrentó a comunistas críticos y el inmediato rechazo del Gobierno de ese entonces.

El proyecto de Guevara de “exportar la Revolución cubana” a Sudamérica es señalado como un fracaso militar, pero no impidió que la izquierda latinoamericana convirtiera al guerrillero en su ícono.

El Che es una figura que sigue generando mucha polémica y opiniones encontradas. Es el “héroe revolucionario, el proletario glorificado” de algunos y para otros muchos el “asesino” de sangre fría que lideró las ejecuciones de cientos de personas vinculadas con el Gobierno de Fulgencio Batista una vez que Fidel Castro tomó el poder en Cuba.

Fue fusilado el 9 de octubre de 1967, en una población en las cercanías de Vallegrande, en el sureste de Bolivia.

Durante los casi 14 años de Gobierno de Evo Morales fueron reivindicados en varias oportunidades los “combatientes” de la guerrilla del Che.

Nunca se prohibieron los actos militares en homenaje a los soldados que combatieron a Guevara, pero esas acciones quedaban en segundo plano frente a las apariciones de Morales con artistas afines al régimen cubano como Silvio Rodríguez.

Por ello, este año, el Gobierno transitorio de Bolivia decidió realizar un “acto de desagravio” con los militares que participaron en ese conflicto armado.

Desde la renuncia de Evo Morales y la asunción de la nueva mandataria, ese país dispuso la salida de más de 700 cubanos y sus relaciones con La Habana están congeladas.

Para BBC, es “una señal bastante diferente a la que el expresidente boliviano envió en innumerables ocasiones cuando alentaba a sus seguidores con el grito fidelista y guevarista de ‘hasta la victoria siempre'”.