Cola ante una tienda en CUC. / EFE.-

El mecanismo de racionamiento y venta apunta a generar más problemas de los que resuelve.

DDC, Santa Clara 

—El Gobierno de Villa Clara anunció que desde el lunes 24 de agosto comenzará en Santa Clara la venta a través de las bodegas y de manera racionada de los productos de alimentación e higiene que comercializan en CUC las llamadas Tiendas Recaudadoras de Divisas.

El vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial (CDP) y gobernador de Villa Clara, Alberto López Díaz, dijo que esta es una medida “solicitada por la población y que de inmediato ha tenido una excelente acogida en las redes sociales”, reportó el periódico oficial Vanguardia.

La experiencia, que se aplica ya en otros municipios villaclareños, también ha sido acogida de manera favorable por los ciudadanos, aseguró López Díaz, quien dijo que las personas “ven en la decisión mayor equidad y posibilidades de adquirir los deficitarios productos”.

El funcionario aseguró que esta iniciativa se hace también efectiva para enfrentar a los coleros, “pues les cierra caminos para la reventa y especulación”.

Desde que comenzó la pandemia del Covid-19 y se implantaron restricciones de movimiento en toda Cuba, las personas han demandado de las autoridades la adopción de un mecanismo de distribución y venta de los productos básicos que les evite trasladarse largas distancias sin transporte público y hacer enormes colas.

Sin embargo, la solución anunciada en Santa Clara apunta a generar más problemas de los que resuelve.

Al respecto, Osmany García López, vicepresidente del Gobierno de Villa Clara, precisó que las ventas no se harán en las bodegas, sino en 83 tiendas en CUC de las cadenas estatales TRD y CIMEX, adonde acudirán los consumidores censados en las libretas de racionamiento a través de la que se vende la denominada canasta básica.

El funcionario aclaró que los productos no se venderán por consumidor, sino racionados por núcleo familiar, aunque aseguró no saber con qué frecuencia se harán las ventas de cada uno.

“Esto dependerá mucho del tema de la producción, de las existencias en el país, de las importaciones, porque muchos de estos productos son importados. Por lo tanto, habrá productos que se vendan mensualmente y otros que les toquen a las personas trimestralmente, cada cuatro meses, en dependencia”, comentó.

Cada núcleo familiar tendrá un día indicado para comprar. Con independencia de la cantidad de consumidores censados por vivienda, cada familia tendrán derecho a un pomo de aceite, dos paquetes de detergente, dos jabones, una pasta dental, un paquete de pollo, otro de picadillo, dos de salchichas y un desodorante.

“Si aparecen otros productos como la hamburguesa, también se irán regulando”, aseguró, y dijo que habrá un control de quiénes compran usando el mismo registro de las bodegas.

El funcionario no aclaró en qué moneda se harán las ventas ni qué precios tendrán los productos.

Para hacer su compra, los clientes deberán presentar en la tienda correspondiente la libreta de abastecimientos y el carnet de identidad de cualquiera de los miembros del núcleo. Excepcionalmente se aprobará que una persona haga las compras de otra que no pueda presentarse por razones de trabajo o enfermedad.

En caso de que un núcleo se vea imposibilitado de asistir a hacer su compra el día señalado, perderá la oportunidad y tendrá que esperar hasta la próxima ocasión en que se comercialice el producto que no adquirió.

En los poblados rurales donde no hay tiendas, se conformarán módulos y habilitará un local para realizar la venta.

Cuba vive un agravamiento del desabastecimiento crónico de productos de primera necesidad. El Gobierno, que culpa al embargo de EEUU y a la situación de paralización económica provocada por la pandemia del Covid-19 de esta situación, ha buscado resolverla a través de mayores controles y racionamiento, así como estableciendo límites a la cantidad de veces que una persona puede comprar un producto determinado.