Manuel Marrero es el ministro que más tiempo lleva en el cargo, habiendo sido nombrado por Fidel Castro. (EFE).-

 

 

En 1996 fue nombrado director general del complejo Varadero Azul y en 1999 vicepresidente primero del Grupo de Turismo Gaviota, del que llegó a presidente en 2001. En 2004 fue designado ministro de Turismo por Fidel Castro.

 

 

14YMedio, La Habana. | Diciembre 24 2019.-

—El coronel Manuel Marrero Cruz, (Holguín, 1963), dio la sorpresa al convertirse el pasado sábado en primer ministro cubano, un cargo que fue suprimido en la Constitución de 1976 y recuperado en la actual Carta Magna. El ex ministro de Turismo no estaba en las principales quinielas pero ha terminado por hacerse con el cargo y se ha convertido en el funcionario gubernamental más importante sin ser miembro del Comité Central del Partido.

Su elección ha sido vista por los analistas como una clara apuesta por visibilizar aún más el sector turístico como motor de la economía cubana. Marrero está considerado un hombre de negocios de ese ámbito, en el que comenzó sus andanzas profesionales. En 1990 aterrizó en el área como inversionista comenzó su vida en la construcción de los hoteles Río de Luna y Río Mares de playa Esmeralda, ambos pertenecientes al Grupo Gaviota, en su Holguín natal. Fue jefe del grupo Técnico de Inversiones, subdirector y director general del Hotel Río de Luna, y subdelegado de Gaviota para el oriente cubano.

En 1996 fue nombrado director general del complejo Varadero Azul y en 1999 vicepresidente primero del Grupo de Turismo Gaviota, del que llegó a presidente en 2001. En 2004 fue designado ministro de Turismo por Fidel Castro, lo que lo convierte en la persona de su rango que más tiempo llevaba en cargo.

El despegue del sector que controla a partir de 2014, tras el anuncio de la recuperación de las relaciones con EE UU, lo ha llevado a convertirse en un rostro muy popular, aunque también a esto ha contribuido exactamente lo contrario, la caída del turismo por las sanciones de Washington.

Quienes han trabajado con él lo consideran un jefe despótico y poco apto. “Es inepto y se rodea de ineptos”, dijo una exempleada de Turismo a 14ymedio tras conocerse su nombramiento. “Es de esa clase de jefes que le gusta hacerle saber a los subordinados que está siempre por encima de ellos y que si lo contradicen les puede fastidiar la vida. Antepone el beneficio personal y el de sus amigos, por delante de lo que pueda beneficiar al turismo en Cuba”, sostuvo.

Marrero también es recordado de manera muy crítica por un mensaje que publicó en las redes sociales pocas horas después de que un tornado afectó el pasado 27 de enero a varias zonas de La Habana. “Hemos realizado un recorrido posterior al evento meteorológico ocurrido en nuestra capital en la noche de ayer. Todas las instalaciones turísticas se encuentran operando, pues no han sufrido afectaciones”, escribió.

En 2017 recibió el Premio Excelencias Turísticas por su trayectoria personal y laboral. Marrero recibió ese premio por haber “llevado a cabo numerosos proyectos en el sector (turístico), que se ha transformado en uno de los motores fundamentales de la economía cubana”.