Entrega de alimentos en El Cotorro. GIRALDO CASTILLO / FACEBOOK.-

‘Ojalá mañana mismo pueda leer en esta página que otros se han sumado’, desean en redes sociales.

DDC, La Habana 

—El restaurante café Crystal, de la localidad habanera de Cotorro, comenzó la entrega gratuita de alimentos elaborados a los ancianos de esa localidad para contribuir a que las personas mayores cumplan con el confinamiento, ante la expansión del Covid-19.

“Anunció que solo estará trabajando en el restaurante nuestro administrador, William González Piñón, y nuestro pequeño gigante chef David Torres, quienes se otorgan la tarea de cocinar las comidas para nuestros ancianos hasta que se nos acaben los suministros”, anunció Giraldo Castillo, dueño del sitio gastronómico, en su muro de Facebook.

Castillo comunicó el cierre del servicio en el local debido a las medidas de confinamiento anunciadas por el Gobierno y al pedido de evitar las aglomeraciones de personas.

“Si alguien quiere ayudarnos con productos para garantizar la continuidad de estas comidas durante esta problemática, será muy bienvenido, aceptado y sobre todo agradecido”, comentó, y sugirió a los interesados contribuir con viandas, verduras y cualquier clase de proteínas.

En una serie de fotos que ilustran su publicación, Castillo mostró a los empleados del establecimiento gastronómico repartiendo de puerta en puerta cajas de comida con arroz, vianda frita y una porción de jamón, entre otros alimentos.

“Ojalá otros como usted le sigan y le apoyen para que continúe su obra humanitaria. Ojalá mañana mismo pueda leer en esta página que otros se han sumado”, celebró en el foro de la publicación Silvia Menéndez.

En cambio, el anuncio de la venta de alimentos y de servicios a domicilio de hoteles a los cubanosdespertó duras críticas en las redes sociales.

El martes, la estatal Agencia Cubana de Información (ACN) informó que el Hotel Iberostar Parque Central de La Habana ofrecía envíos a domicilio, pero solo para compras superiores a 30CUC. La justificación de los responsables del hotel era la escasez de gasolina.

Las críticas, no obstante, habrían provocado el retiro de esos anuncios de las redes sociales de los establecimientos estatales.

“Estas son las fotos que eliminaron sabiamente los responsables de las redes sociales del aguerrido y revolucionario Hotel Comodoro antes de darse cuenta de la estupidez que cometieron. Esto no es para reírse, esto es para compartirlo y que los demás lo vean”, escribió en su sitio en Facebook Elvis Miguel O’Farril.

Las propuestas del Comodoro, según imágenes del supuesto post borrado por el hotel y recuperado por O’Farril, oscilaban entre los 15CUC —un pollo asado, una bolsa de papas fritas y seis latas de refrescos nacionales— y los 70CUC —una pierna de cerdo deshuesada de 4kg, carne de res (3kg), una lata grande de atún y un kilogramo de salchichas.

El salario medio en Cuba es el equivalente a unos 42CUC al mes.

“No es posible que se esté diciendo por todos lados (NTV, Mesa Redonda y demás) que se ayuda al pueblo (…) y salgan luego con esta”, dijo O’Farril. “Y cuando ven que el pueblo se indigna, simplemente borran la publicación”, añadió.

El primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, dijo en el programa Mesa Redonda de la televisión estatal que varios hoteles que cierran temporalmente por la pandemia prepararían ofertas para ofrecer a domicilio.

“Las instalaciones tienen que buscar también un nivel de ingresos y esto se suma a la respuesta que buscaron: venta de alimentos a la población”, dijo Marrero.

“Los detalles que empiezan a conocerse sobre el ‘servicio a domicilio’ que han comenzado a realizar los hoteles indican que es éticamente cuestionable, con escasa efectividad macroeconómica y envían una señal equivocada sobre la equidad del ajuste”, escribió en su perfil en Twitter el economista Pedro Monreal.

“Compensar la pérdida de ingresos de los hoteles no es éticamente justificable cuando se crea un segmento de mercado estatal que traslada los precios que puede pagar un turista a clientes nacionales con salarios y pensiones incongruentes con los precios”, opinó.

“Se conoce que la alimentación es un tema políticamente muy sensible y por ello es crucial mantener la percepción de equidad en esa área. Combinar la zozobra de las compras de una mayoría con la garantía de las compras de una minoría, es una idea cuestionable”, advirtió.