MIAMI.- Mantener un compromiso con la verdad y asumir la responsabilidad de lo que se publica son estándares de la práctica del periodismo a los que un medio no debe renunciar, ni siquiera para vender más o ganar seguidores. Es un reto con el que deben lidiar en estos tiempos quienes se esfuerzan por permanecer en la industria sin hacer concesiones. Resulta una tarea difícil, pero se consigue con dedicación y la entrega de muchos.

Así lo valora Nelson J. Mezerhane G., publisher de DIARIO LAS AMÉRICAS, primer periódico en español fundado hace 67 años en el sur de la Florida, que de ser un decano de los medios impresos ha logrado consolidarse como una multiplataforma de alcance internacional.

DIARIO LAS AMÉRICAS, como bien lo dice su nombre, abarca a todas Las Américas. El concepto ideal es poder tener un periódico que se ocupe de todas Las Américas, desde Canadá hasta el último pueblito en Chile o Argentina.

Es una tarea difícil, pero gracias a los medios electrónicos podemos penetrar muchísimo más hacia otros países, más que con el periódico impreso, y en eso seguimos trabajando para que nuestro periódico sea verdaderamente de todas Las Américas.

Hay solicitudes de compañías de dos países que nos han planteado una especie de franquicia para que les permitamos publicar el DIARIO LAS AMÉRICAS, bajo el criterio de una sola línea editorial, una sola forma de pensamiento ético, moral y veraz, y ya estamos trabajando para ver si eso funciona y que cada uno de esos países pueda reproducir tanto el periódico impreso como el contenido de nuestra web.

Cuando tuvimos la oportunidad de adquirir el Diario, que ahora tiene una tradición de 67 años, sabíamos lo que representa este medio, no solo para el sur de la Florida, sino para los Estados Unidos por ser el segundo periódico en español más antiguo del país.

Usted siempre ha sido una persona muy cercana a la prensa y de hecho, fundador de diferentes medios en Venezuela. ¿Qué valor tiene estar al frente de un periódico que es una marca del periodismo en EEUU?

Siempre hemos estado en el mundo de los medios, y ahora en la producción de un periódico serio y veraz, y eso viene desde muchísimos años antes de Globovisión, en Venezuela, cuyo nombre surge de que teníamos el periódico El Globo, y de allí nació Globovisión.

Anteriormente, fui cofundador del Diario de Caracas. Más tarde, tuvimos una participación importante en el periódico La Verdad. Mi padre, antiguamente, fue accionista y todavía lo somos del decano de la prensa en Venezuela, que es The Daily Journal.

Luego, cuando tuvimos por fuerza que salir de Venezuela, por las arbitrariedades de Chávez y ahora del inteligente de Maduro, decidimos tener un medio que representara nuestra visión. No quiero hacer ningún comentario [negativo] de nadie, pero este es un periódico veraz, un periódico serio que no es amarillista, que no está buscando el escándalo para vender, aunque con eso podríamos vender muchísimo más y podríamos decir mentiras, como se están diciendo por ahí. Sin embargo, ese no es nuestro estilo. Por eso, es mucho más difícil, pero así lo hicimos en Globovisión, en el momento que nos tocó, y tuve que pagar los platos rotos por haber dicho la verdad permanentemente y no plegarnos a un gobierno mafioso que tiene una historia que ya todos la conocemos.

Estamos viviendo una pandemia que nos afecta a todos y en medio de esta circunstancia, nos ha tocado cumplir un papel especial. ¿Qué puede decir de la misión de DIARIO LAS AMÉRICAS en esta crisis?

Es muy difícil alabarse a sí mismo sobre la tarea que hemos asumido, pero el Diario ha mantenido, indudablemente, una posición seria con esta pandemia, levantando el ánimo a los que verdaderamente han trabajado en estos momentos de crisis, como los médicos, enfermeros, transportistas, policías, empleados de los automercados y a todos los que han hecho una labor frente al reto de la pandemia.

Desde el agricultor hasta la última persona que nos ha permitido vivir ha corrido riesgos y DIARIO LAS AMÉRICAS ha publicado en sus páginas una gama de reportajes sobre este tema en reconocimiento de la gente que ha puesto en riesgo no solamente su vida, sino la de su familia porque si alguien se contamina también puede contagiar a sus familiares. Otros medios también lo han hecho, pero creo que DIARIO LAS AMÉRICAS lo ha hecho bastante bien.

De der. a izq., Nelson Rafael Mezerhane, Mashud Mezerhane y Nelson J. Mezerhane G., frente a un retrato de Mashud Mezerhane.

De der. a izq., Nelson Rafael Mezerhane, Mashud Mezerhane y Nelson J. Mezerhane G., frente a un retrato de Mashud Mezerhane.

El periódico va rumbo a las siete décadas de existencia. ¿Cómo lo ve a partir de ese momento?

Lo veo mucho más maduro, como un periódico que tiene credibilidad. Es un medio que está metiéndose donde se tenía que hacerlo, tocando a la puerta de los detractores de la verdad, que dicen comentarios sobre nosotros y nuestro trabajo.

Todos los días buscamos innovar, hacer cosas nuevas. Este no es un periódico viejo, es un periódico de actualidad que se va modernizando en la medida que va pasando el tiempo, que no se ha quedado atrás y ha tenido que hacer cambios trascendentales, bajando la circulación del impreso y aumentando la participación en la web, buscando los caminos que recomiendan los que conocen de medios de comunicación.

DIARIO LAS AMÉRICAS tiene un nicho, sin aspavientos ni escándalos, un espacio bien reconocido.

¿Qué planes tiene el Diario en su futuro inmediato, para seguir afrontando los retos?

Tenemos que seguir mejorando. Sin duda, hay mucho que hacer y corregir. Hay que abrirse al mercado con más agresividad, buscar la forma de llegarle más a la gente y ese es el objetivo principal. No es solamente la calidad de un periódico o de cualquier medio de comunicación, sino saber llegar con calidad para que ese propósito no se quede en el contexto editorial.

Lo importante es llegar al otro lado, que agarren el periódico o que lo vean a través del teléfono, la tableta o la computadora, o por cualquier otro mecanismo, y esa es una de las labores más importantes de aquí en adelante porque tenemos la calidad. Solo hay que mejorar más en algunos aspectos.

¿Vale la pena seguir luchando por mantener el papel de medios como DIARIO LAS AMÉRICAS frente a la proliferación de sitios en internet que no se acogen a las normas del periodismo?

La mayoría de la población mundial, y especialmente la de Estados Unidos, está conformada por gente seria a la que les está llegando mucha noticia falsa, que tergiversa el verdadero contenido de la realidad o de lo que dice una persona en algún caso específico.

Yo he propuesto que haya una legislación para que todas las páginas web muestren quién es la persona responsable de su contenido, como ocurre como los periódicos y, además, que todas las noticias que salgan en la web permitan conocer a los periodistas que las escriben, con su nombre y apellido, para que asuman una responsabilidad. Nosotros estamos asumiendo la nuestra y también muchos otros periódicos.

No se debe permitir que se sigan publicando noticias falsas, como lo están haciendo, denigrando de una persona, ganando un espacio porque es sensacionalista decir una barbaridad y la gente lo busca, sin ninguna responsabilidad.

Esta propuesta hay que impulsarla. No se trata de regular el contenido, sino de que quede claro quién es el responsable de lo que se publica, quién es el Publisher, quién escribió la noticia, y si se ha dicho una mentira, la persona tiene que asumir su responsabilidad, como nos pasa a nosotros y a otros medios serios.

Hay cosas que no se pueden llamar medios, que publican barbaridades en contra de alguien, de un presidente o un candidato, y quién comprueba si es mentira o es verdad. Esto está dañando a los periódicos serios por el sensacionalismo en el que incurren.

Por eso, debemos realizar una campaña que tenga como sustento que si no hay responsable de lo que se dice, el lector no lo crea, y nosotros como DIARIO LAS AMÉRICAS vamos a dar el primer paso en ese sentido.

Este es un medio que sigue muy de cerca lo que ocurre en Venezuela. ¿Cómo vislumbra el futuro de una nación de donde han tenido que salir más de cinco millones en busca de una mejor vida?

Lo que está ocurriendo en Venezuela se puede resumir con un símil de una película muy vista en el mundo, que se llama El Rey León.

Los que vieron esta película pueden comparar que en este momento nos está tocando vivir la época de las hienas que están acabando con todo, que se roban lo que esté a su alcance y se comen la comida de los pobres, y hay un rey león, que es el usurpador del verdadero que éste mató, y eso es lo que está pasando en Venezuela.

En la película se observa un desierto en lo que antes eran unas bellas sabanas, llenas de plantas, árboles, animales y abundancia de comida para todos, y tenían sus problemas, pero nada que no pudiera solucionarse. Después, en la misma película, que yo comparo con la película de Venezuela, se ve todo un desierto, seco, arruinado y las hienas comiéndose todo lo que puedan, dejando a los demás morirse de hambre y tristeza.

Pero ¿qué pasó? Hubo un despertar, llegó quien debía tener el poder, que en el caso de la película es el hijo del verdadero rey, y en lo que respecta a Venezuela son los verdaderos demócratas los que tienen que tomar el poder y cuando digo tomarlo es de cualquier manera, porque se dará un paso que es por el bien de 31 millones de personas.

Eso es lo que debe acontecer. Miremos lo del señor Álex Saab, detenido en Cabo Verde, que tiene a todos aterrorizados en el régimen porque es uno de los que maneja una de las tantas redes de corrupción de esa mafia, que, además, viola a diario los derechos humanos del pueblo.

¿Qué mensaje tiene para su equipo de trabajo y nuestros lectores a propósito de este nuevo aniversario?

En primer lugar, agradecer a todo nuestro equipo por el trabajo que ha hecho hasta ahora, y decirles que vamos a seguir exigiendo más para ofrecer un mejor producto a nuestros lectores. El periódico tiene que dolernos a todos por igual.

Creo que hay la mística necesaria para seguir haciendo un buen trabajo, hay muchas personas comprometidas en nuestro equipo, tenemos gente muy buena y con esto, creo, vamos a salir adelante.

A nuestros lectores les digo que crean que estamos diciendo la verdad, que nuestro compromiso es con la verdad y por eso pueden saber el nombre y el apellido de las personas que trabajan en este medio, como garantía de que tenemos una responsabilidad con los estándares de esta profesión, sin amarillismo ni tendencias políticas.