Vecinas de Jaimanitas, La Habana. / YUNIA FIGUEREDO DDC.-

 

 

‘Así que cojan el trillo para la carne cara’, sugiere el administrador de una carnicería estatal cubana a sus vecinos.

FRANK CORREA para DDC, La Habana 

—“Fue una gran decepción. Íbamos a tener una cola seria, efectiva, con orden y disciplina, pero parece que el Estado no venderá puerco a los pobres este año”, dijo Cándida Boloy, vecina del callejón de Jaimanitas.

Boloy está anotada desde el 18 de diciembre en una lista confeccionada por Sorbeto, otro vecino de Jaimanitas, para ordenar la compra del “puerco diferenciado”, como llama el Estado a la carne de cerdo que oferta para fin de año a un precio mucho más barato que los particulares.

“Todo marchaba bien. Cantábamos la lista tres veces al día. Los primeros de la cola no fallamos y estábamos confiados que alcanzaríamos piernas, que es lo primero que se acaba. Pero nos han echado un cubo de agua fría”, dijo Boloy.

Al igual que ella, una docena de personas que mantuvieron la lista durante los días previos a Noche Buena y la Navidad, dicen sentirse defraudados y olvidados.

“Qué le costaba a ellos (el Gobierno) mandar un poco de carne barata y darle la oportunidad a los ‘pasmados’ de celebrar estas fiestas con un poco de puerco, que es la comida nacional”, se quejó Ana Gladys, de 70 años, también del callejón de Jaimanitas.

“Seguro que a ellos no les faltará la carne en estos días”, añadió. “Mi hijo tendrá que ‘morir’ con los particulares este año. Bien cara le va salir la gracia”.

Ana Gladys era el número cuatro en la lista vecinal. Estaba feliz. Pero al mediodía del 24 de diciembre por la carnicería no había asomado ningún camión. Hubo nerviosismo entre los anotados en la lista de Sorbeto y aumentaron las frases de frustración.

Luis, retirado de las Fuerzas Armadas, concluyó por la hora que ya no traerían nada. Habló con el administrador de la carnicería para que lo orientara.

“No tengo noticias de ‘puerco diferenciado’ para este año”, dijo el empleado y le explicó a Luis que, si fuera cierto, la  empresa le hubiera avisado.

“Y con tiempo de antelación, porque hay que preparar la unidad y tomar algunas medidas, pero hasta ahora nadie me ha dicho una sola palabra. Yo vi que estaban haciendo una lista, ¿pero quién les dice que no la hagan?”.

Luis le recordó al administrador que Díaz-Canel en su discurso ante la Asamblea Nacional del Poder Popular dijo que estaba garantizada la carne de puerco para el fin de año.

“Ahí entra el puerco de nosotros”, acotó Luis.

A juicio del administrador, el puerco al que se refería Díaz-Canel era el “normal”, de los particulares.

“Así que cojan el trillo para la carne cara y utilicen las hojas de la lista para una causa mejor”, sugirió el empleado.