Médico cubano atiende pacientes en Haití. / CUBADEBATE.-

 

Cuban Prisoners Defenders (CPD) denuncia que a través de la ‘colaboración tripartita’, esos gobiernos contribuyen al esquema de esclavitud moderna de La Habana.

DDC, Madrid 

—Noruega y Luxemburgo estarían actuando como cómplices de la explotación laboral que La Habana ejerce sobre los médicos “exportados” en sus “misiones internacionalistas”, denunció la organización de derechos humanos Cuban Prisoners Defenders (CPD).

Esos estados europeos, implicados en un mecanismo de “colaboración tripartita” mediante el cual financian a países pobres para que afronten las carencias de sus sistemas sanitarios, serían quienes pagan al Gobierno cubano por las “misiones médicas” hoy presentes en Haití y Cabo Verde, reveló un informe de CPD.

“Haití y Cabo Verde son dos misiones que hasta la fecha Cuba había indicado como ‘solidarias’. La verdad es otra. Cuba desplegó un sistema de lucro, denominado ‘colaboración tripartita’, mediante el cual un país (y en otros casos habría varios, pagando doble o más veces lo que uno de ellos creía pagar en solitario) sufraga a costes millonarios dicha ‘solidaridad’. Los médicos cubanos, por su parte, cobran un sueldo miserable que, como indican las Naciones Unidas, ‘no les permite vivir dignamente'”, advirtió la organización con sede en Madrid.

En el caso de Haití, donde hay 348 médicos cubanos, Noruega habría estado pagando “sumas millonarias desde el menos 2010.”

Además, “otros países habrían estado pagando también cantidades por esta misión, lo que convertiría a la misión de Haití en una operación de lucro multimillonario permanente para Cuba, que paga a sus colaboradores especialistas un mísero salario de 250 dólares al mes, cuando el salario medio de un especialista haitiano, que ya es mísero y provoca revueltas profesionales, es superior a 395 dólares al mes”, indica el informe.

CPD considera que Noruega, “posiblemente sin saberlo, ha estado sufragando la explotación, la esclavitud” de las “misiones” de La Habana, y se pregunta qué verificaciones ha realizado su Gobierno para haberse visto involucrado en esta actuación.

La denuncia de CPD advierte que en las investigaciones que ha realizado durante años para documentar el esquema de explotación de los médicos cubanos, y que le permitieron abrir un proceso ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional contra los principales dirigentes cubanos, por “crímenes de lesa humanidad”, descubrió que en Haití es difícil precisar cuántos sanitarios de la brigada son médicos titulados, puesto que algunos de sus integrantes viajan allí sin haber terminado la carrera.

Una vez en la “misión”, la culminan a través de “prácticas, pero con la calificación y responsabilidad de médicos, practicando con pacientes reales y enfrentándose a situaciones para las que no están preparados académicamente con antelación”.

Además, en una encuesta que aplicó a muchos de los integrantes de la “misión”, CPD comprobó que el 80% de los consultados declaró no tener consigo sus títulos académicos “porque les impiden sacar cualquier titulación de la Isla”.

Tampoco los sanitarios cubanos pueden portar su pasaporte corriente, pues viajan con el pasaporte oficial que expide La Habana, un documento que solo les permite la entrada en el país de destino, y que además les es retirado a todos al arribar a Haití, “dejándolos oficialmente indocumentados”, entre otras violaciones de las leyes internacionales que califican como explotación laboral y trata de personas, según la ONU.

En el caso de Cabo Verde, donde La Habana tiene una “misión” a la que se sumaron otros 20 sanitarios de la brigada Henry Reeve que arribaron en abril pasado para enfrentar la pandemia del nuevo coronavirus, es Luxemburgo el otro participante de la colaboración tripartita.

“Luxemburgo financia económicamente, por tanto, la ‘misión médica’ cubana, cosa que al menos hemos podido confirmar respecto a los médicos cubanos del Covid-19, integrados presuntamente por 33 profesionales, entre ellos 20 dedicados al Covid-19, cinco médicos, diez licenciados en Enfermería y cinco especialistas en Higiene y Epidemiología, y otros 13 como parte de la brigada médica ordinaria conformada por los 79 efectivos que ya estaban en país”, asegura el informe.

De acuerdo con CPD, esa nación europea “habría hecho un desembolso por los 20 médicos del Covid-19, del entorno o superior al medio millón de euros”.

La organización reconoce que resulta encomiable buscar soluciones para que tanto Haití como Cabo Verde mejoren sus sistemas sanitarios, pero advierte que ello no puede hacerse violando los derechos humanos de los profesionales cubanos que su propio Gobierno somete a prácticas inaceptables.

Finalmente, CPD advierte que las colaboraciones tripartitas no solo se producen en los casos mencionados, sino también con otros países. “Y, lo más grave, ya han sido ofrecidas por Cuba a la Unión Europea”.

“Si lo comentado sobre las colaboraciones tripartitas en este esquema de esclavitud se llevara a cabo por parte de la Unión Europea, Cuba prestaría los servicios ‘médicos’ a terceros países, con todo el esquema de esclavitud, persecución, abusos, violaciones de derechos humanos básicos y malversación de objetivos descrito, mientras se lucra multimillonariamente por ello, siendo la Unión Europea, a nivel institucional, quien sufragaría el lucro de la dictadura cubana”, advirtió.

CPD hizo un llamado a la Unión Europea a rechazar esa propuesta como parte de las reuniones del diálogo político que sostiene con las autoridades de la Isla.

Con el inicio de la pandemia de Covid-19, La Habana vio una oportunidad para la exportación de especialistas de la salud. Hasta el momento ha enviado al exterior 25 brigadas integradas por más de 2.000 médicos y otros profesionales.

La venta de servicios médicos generó al Gobierno ingresos por 6.400 millones de dólares, por encima del turismo, en 2018. La Habana se queda con al menos el 75% de lo que pagan en salarios los países de destino por el trabajo de los profesionales.