Una cubana sostiene pesos cubanos y CUC en sus manos. / YAMIL LAGE AFP.-

 

‘A mediano y largo plazo hay que reformar el sistema económico para que pueda tener la capacidad de generar una respuesta de oferta’, advierte el economista.

DDC, La Habana 

—“Cuando se habla de colas y de precios que se multiplican de un mercado a otro, conviene tener a mano explicaciones económicas”, escribió el economista cubano Pedro Monreal en sus redes sociales acerca de uno de los temas más polémicos de los últimos días: los “coleros” y “revendedores”.

La cola es una manifestación de inflación reprimida y es inevitable la transferencia de precios entre mercados monetariamente segmentados”, explicó.

De acuerdo a los criterios del especialista, “tanto la inflación reprimida como el encadenamiento ‘perverso’ de mercados segmentados” no son más que “consecuencias no solamente de un déficit de oferta, sino sobre todo de que, al no funcionar los precios, se ‘traba’ la respuesta de oferta”.

La “inflación reprimida”, explicó el doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de La Habana, “significa que, como la fijación de precios no actúa para estimular la oferta, la demanda efectiva supera la oferta disponible y esta última —cuando no se raciona— es insuficiente, inestable y se agota rápido, es decir viene en ‘combo’ con una cola”.

Al coexistir un mercado en divisas relativamente bien abastecido con otro en monedas nacionales con escasez de insumos, “no es razonable asumir que cada uno funcionaría con equilibrios segmentados y como compartimentos estancos”, señaló.

“Si hay una lección aprendida desde los sumerios”, dijo el especialista del Programa de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO, “es que oferta y demanda siempre se conectan en un mercado”.

“Si no es en un mercado formal, ello ocurre en un mercado informal. Por supuesto que una oferta cotizada en Moneda Libremente Convertible (MLC) se convierte en una oferta en CUP/CUC”, escribió.

“Cuando un precio en MLC se multiplica al convertirse en precios en CUC para que puedan conectarse dos mercados segmentados, ocurre una devaluación de facto del CUC“, afirmó Monreal, y  “si sucede de manera repetida, es una tendencia que indicaría que algo no está funcionando bien”, concluyó.

Al respecto, el también economista Julio Carranza añadió que “está pasando lo que en esas condiciones inevitablemente pasa”, en referencia a las colas y la reventa de productos, por lo que afirmó que “la reforma tiene que avanzar integralmente y rápido, sin retrancas, sin seguir perdiendo ese recurso esencial ahora que es el tiempo”.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de que el Estado venda los artículos de “alta gama” en moneda nacional, Monreal explicó que “existen opciones”, pero dijo suponer que “las analizaron y las descartaron” aunque “nadie se ha tomado el trabajo de explicar por qué se seleccionó este esquema que ahora se está utilizando”, pues “lo que no es razonable es que esto se presente como que no había alternativa”.

Monreal añadió que los componentes centrales de la estrategia económica actual son “incentivar remesas y bancarizar divisas”, pero como “en Cuba la planificación no es lo que se anuncia, se ha inventado eso de ‘cerrar circuitos'”, que consiste en que las tiendas retienen divisas para poder surtirse, “lo que implica un proceso de segmentación”.

De este modo, señaló, “se ‘resuelve’ el problema de ‘las cadenas’ a costa del ciudadano (exclusión de ciertos mercados, traslado de incremento de precios, y un impacto negativo sobre la equidad)”.

Monreal recordó que “el problema no puede ser reducido a la pregunta acerca de dónde pudiera sacar las divisas ‘el país’, también habría que responder de donde van a sacar las divisas quienes deben alimentarse y no tienen acceso a ellas”.

Al ser cuestionado por el papel de los acaparadores, dijo que “pueden ser reprimidos, pero debe quedar claro que solamente se estaría gestionando el síntoma y no la causa”, pues en su criterio “a mediano y largo plazo hay que reformar el sistema económico para que pueda tener la capacidad de generar una respuesta de oferta”.

En el corto plazo, afirmó “existen otras alternativas que, sin ser óptimas, son superiores al esquema actual que favorece un caldo de cultivo a ese tipo de mercado negro exuberante que se ha creado tan rápidamente”.