Roberto Jesús Quiñones Haces. (MARTÍ NOTICIAS)

 

 

DDC | La Habana.-

—El periodista independiente, abogado y escritor, Roberto Jesús Quiñones Haces deberá entrar en prisión el próximo 12 de septiembre para iniciar el cumplimiento de su sentencia de un año de privación de libertad, a la que fue condenado por el Tribunal Municipal de Guantánamo.

Este viernes, Quiñones Haces atendió a una citación en la sede de ese tribunal, donde le entregaron el documento de ingreso, con el que debe presentarse ese día en la prisión provincial de Guantánamo.

“Yo fui el que les dije a ellos que no iba a cumplir la sanción que me habían impuesto”, declaró el reportero a Radio Televisión Martí.

“Me llevaron con un policía a la Unidad Municipal, entonces allí me ficharon y ya me dijeron que debería presentarme por mi cuenta y que iba a estar esperándome allí un alguacil del Tribunal Municipal para entregarme a las autoridades carcelarias”, agregó.

De acuerdo con las leyes vigentes en Cuba, para apelar su sanción a Quiñones Haces le resta presentar un recurso de revisión ante el Tribunal Supremo, aunque no es probable que obtenga una respuesta antes de tres meses.

“Lo haré, para que no quede por mí agotar todos los trámites que me franquea la ley, pero realmente no hay nada que esperar. Eso es un proceso largo que demora meses; posiblemente cuando yo salga, todavía no tenga la respuesta”, advirtió.

Esta misma semana, el Tribunal Provincial de Guantánamo ratificó la sentencia de privación de libertad en la modalidad de trabajo correccional con internamiento contra Quiñones Haces.

En esta resolución judicial, el tribunal agravó los hechos “diciendo que yo tenía una actitud provocadora allí en la sede del tribunal”, algo que calificó como vergonzoso.

“Ellos siguen insistiendo en esto porque es la única forma que tienen de justificar lo injustificable. Llegan al extremo de mentir ahora en el Tribunal Provincial y decir que yo no tenía carné de identidad. Con los antecedentes de que habían rechazado la vista oral, ya sabía a qué justicia tenía que atenerme”, dijo a Martí Noticias.

Quiñones Haces fue detenido sin motivo por miembros de la Seguridad del Estado cuando intentaba cubrir el juicio celebrado en abril contra el matrimonio de pastores Ramón Rigal y Ayda Expósito. Los agentes se lo llevaron esposado, lo condujeron a la estación de Policía y golpearon en varias ocasiones, en las que asegura le lesionaron el tímpano y le causaron varios hematomas.

La Fiscalía cubana interpretó, sin embargo, que Quiñones se había resistido al arresto, por lo que le impuso una multa y finalmente, el 7 de agosto, el tribunal lo condenó a un año de privación de libertad, sustituido por trabajo correccional con internamiento.

La pasada semana, Estados Unidos exigió la liberación “inmediata” del periodista independiente y llamó a “cesar el abuso y maltrato contra él”, según declaraciones del secretario de Estado, Mike Pompeo.

El pasado 12 de agosto el periodista presentó un recurso de apelación con el que buscaba obtener un nuevo juicio, tras haber sido condenado a un año de cárcel por “resistencia y desobediencia”, pero esa petición fue rechazada por el Tribunal Provincial de Guantánamo.

Pompeo, que calificó los cargos de “sospechosos”, señaló que su arresto y juicio estuvieron marcados por “una desconsideración flagrante hacia las normas legales, lo que es típico del régimen cubano”, reportó EFE.

El secretario de Estado aseguró que “las autoridades cubanas no informaron a Quiñones de los cargos contra él hasta minutos antes del juicio y no le permitieron (tener) representación legal en el juzgado”.

Además, según Washington, “los fiscales del régimen no permitieron a Quiñones presentar pruebas de sus heridas (infligidas) por parte de los policías que lo arrestaron”.

A juicio del Gobierno estadounidense, “tristemente este es un ejemplo más de la violación continua por parte del régimen cubano de los derechos humanos, incluidos los derechos a la libertad de expresión y las garantías de un juicio justo”.

Pompeo adelantó que su Gobierno seguirá imponiendo sanciones y restricciones al comercio para cortar los recursos del Gobierno de Cuba, “que usa sus ingresos para reprimir a su propio pueblo y promover el régimen de (Nicolás) Maduro en Venezuela”.

El caso de Quiñones Haces ha adquirido relevancia internacional y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que representa a más de 1.300 publicaciones del continente, ha criticado al Gobierno de Cuba, al que acusó de “perseguir periodistas” y censurar, según su presidenta, María Elvira Domínguez, directora del diario El País de Cali, de Colombia.