José Pupo Pacheco (Foto: Cortesía).-

 

 

Detenido desde el 1ro de octubre, Pupo Chaveco es el único de los cuatros miembros de la UNPACU acusados por el supuesto delito de Lesiones al que el régimen no ha dejado ver.

 

 

—Detenido desde el 1ro de octubre, José Pupo Chaveco es el único de los cuatros miembros de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) acusados por el supuesto delito de Lesiones al que el régimen cubano no le ha permitido visitas.

Al igual que sus compañeros Roilán Zárraga Ferrer, Fernando González Vaillant y José Daniel Ferrer García, Pupo Chaveco fue detenido sin orden de arresto. Los activistas están involucrados en un proceso judicial al que los críticos del gobierno de Díaz-Canel catalogan de tapadera para encarcelar a José Daniel Ferrer, líder del grupo opositor más activo de la Isla.

El pasado 3 de diciembre, el activista UNPACU Ernesto Oliva Torres se presentó en la unidad de Instrucción Penal Provincial de Santiago de Cuba con el fin de ver a Pupo, luego de más de dos meses sin que nadie lo hubiese visto. En Operaciones, como también se conoce la unidad, los oficiales le  informaron que el día anterior este había sido trasladado a la prisión de Aguadores, ubicada a pocos kilómetros del lugar.

De Instrucción Penal, Oliva Torres se dirigió al centro penitenciario, donde le notificaron que, al no ser familiar del preso, debía solicitar una reunión con el jefe del penal y explicar los motivos por el cual se le debía reconocer como encargado de las visitas de Pupo. Al día siguiente Oliva obtuvo la entrevista con una oficial de grado Mayor y expuso los argumentos. Esta respondió que le comunicaría a Pupo, para que decidiera si estaba de acuerdo con que Oliva lo atendiera y que el propio Pupo le avisaría mediante una llamada telefónica.

Siete días más tarde, Pupo realizó una llamada telefónica a la Sede Nacional de UNPACU, donde pedía que le enviaran parte de sus pertenencias, porque le urgían. Ada Ibis Ladrón de Guevara, activista que le atendió, le informó que Ernesto Oliva estaba realizando los trámites para ser su encargado y él estuvo de acuerdo. Está llamada evidenció que los oficiales de la prisión no le habían comunicado a Pupo las intenciones de Ernesto Oliva.

El sábado 14 de diciembre, Pupo volvió a realizar una llamada para informar que el Instructor le había dicho, que para él poder registrar a Oliva, este debía tener un encuentro con el jefe de la prisión y realizar la petición. Procedimiento que ya había tenido lugar.

Ayer, día 16 del mes en curso, Oliva Torres se dirigió nuevamente al centro penitenciario, para efectuar la primera visita reglamentada, pero le fue negada. Las autoridades carcelarias le dijeron que su nombre no aparecía del preso José Pupo y en tal sentido no le podían otorgar la visita. Ante los reclamos de Oliva por la evidente manipulación de proceso, los funcionarios contestaron que los trámites para otorgar la visita a Pupo aún no habían concluido y que iban a tomar represalias con el funcionario que había permitido a Pupo las llamadas telefónicas que, según ellos, no habían autorizados.

El aislamiento ha sido una práctica muy recurrente de las autoridades cubanas en este caso. Para Carlos Amel Oliva, portavoz de la UNPACU, lo ocurrido no es casual.

“Mantenerle sin visitas, sin los medios de primera necesidad y alimentos de apoyo que la organización le garantiza y tan necesario son para hacer la vida más llevadera en esos antros de terror que son los prisiones  en Cuba, es sin dudas una medida de presión más de las tantas que ha usado el régimen para lograr una declaración falsa de José Pupo que incrimine a José Daniel Ferrer (…) También lo hacen para mantenerlo aislado de las noticias, para que no sepa que gobiernos, instituciones y personas en el mundo están exigiendo su libertad y creen en su inocencia”, señaló.

A esta fecha, José Pupo Chaveco lleva 77 días sin que el Estado cubano le permita recibir visitas.