Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, durante uno de los múltiples arrestos que ha sufrido por manifestarse pacíficamente. (Foto: Raza e Igualdad).

 

 

La arremetida de la dictadura cubana contra la disidencia sigue profundizándose a medida que pasan los días.

Por Carlos Escorihuela / Cubanos por el Mundo.-

 

—La represión en Cuba vivió un nuevo episodio el pasado fin de semana con la detención de la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler.

La arremetida de la dictadura cubana contra la disidencia sigue profundizándose a medida que pasan los días.

El pasado domingo, cuando la Dama de Blanco salió a la calle pacíficamente a exigir la libertad de los presos políticos, una comitiva de agentes castristas la detuvo.

No obstante, esta acción tuvo una particularidad y es que apenas la opositora fue arrestada a la fuerza, un grupo de defensores del régimen salió con un cartel enorme con la cara de Raúl Castro que tapaba la vista de la detención.

Posteriormente detrás siguieron otros simpatizantes al régimen y de rechazo a la oposición cubana.

«Yo soy Fidel, abajo la gusanera» fue el grito de los simpatizantes del régimen.

Protesta de Soler

Berta Soler se encontraba protestando sola y vestida de blanco en las calles de La Habana. La opositora gritó «¡Viva Cuba Libre!», «Revolución es represión en Cuba».

La detención de Soler deja en evidencia lo debilitado que se muestra al régimen debido a que una sola voz opositora es capaz de movilizar todo un operativo para arrestarla. Esto ya que el régimen normalmente envía una decena de policías, en su mayoría mujeres para ejecutar la acción.

La Dama de Blanco también exigía la liberación de José Daniel Ferrer, líder de UNPACU, la Unión Patriótica de Cuba que lleva más de 30 días desaparecido, presuntamente detenido y torturado.