Mientras esto ocurre, el régimen castrista se ufana de ser una “potencia médica” y critica a Estados Unidos por la cantidad de casos reportados en ese país.

 

El primer secretario del Partido en La Habana, Luis Alberto Torres Iríbar, calificó de “chapucería” la forma en que el sistema de salud detecta a los contactos de los casos confirmados. El promedio es de tres o cuatro por cada nuevo diagnóstico, pero, basándose en la opinión de los expertos, ese número debería ser mayor.

Torres Iríbar convocó a una reunión inmediata de los jerarcas castristas en la ciudad para solucionar de una vez por todas ese problema, no sin antes montar en cólera durante la reunión del Consejo de Defensa Provincial, como parece advertir solapadamente Tribuna de La Habana.

El experto consultado, el Dr. Francisco Durán, jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, aseguró que la pronta detección de los contactos es vital para detener la propagación de la pandemia. Mientras antes se encuentren, antes se los atiende y aísla.

En la jornada, La Habana confirma 30 contagios (cubanos todos, distribuidos en ocho municipios), de los cuales 14 están relacionados con controles de focos ya abiertos, y 28 resultaron asintomáticos. En seis pacientes no se ha podido determinar el origen de la infección.

Mientras, en toda la isla este 30 de septiembre las autoridades sanitarias detectaron 66 casos nuevos, lo que eleva las cifras totales a 5597 desde que llegara la COVID-19 a la isla a mediados de marzo de este año.

La Habana es la provincia con mayor número de enfermos. Por esta razón, el primero de septiembre la ciudad entró en estado de sitio para reducir drásticamente la propagación del virus, una decisión que tomó el régimen a inicios de septiembre.

Pero las alarmas no se dispararon solamente en La Habana. Más de 600 holguineros están aislados por ser contactos directos o sospechosos de portar el nuevo coronavirus. La provincia posee un total de 18 centros de aislamiento para estos casos.

Matanzas, por su parte, mantiene bajo vigilancia a unos mil constructores que laboran en Varadero. En su mayoría residen en el municipio cabecera y en Cárdenas. El régimen cubano reconoció que la pandemia está fuera de control en Ciego de Ávila por la presencia de 403 enfermos en tan solo un mes luego del rebrote.

Sin embargo, desde el 1 de julio, el régimen, en busca de liquidez, abrió los aeropuertos de los cayos para recibir turistas. A ellos no se les exige prueba PCR negativa, sino que está será realizada a su llegada, y si son positivos, se les atenderá.