Cola en un establecimiento de La Habana. EFE.-

Una doctora podría enfrentar ‘medidas penales por el delito de propagación de epidemia’.

DDC. La Habana 

—El Gobierno de la capital cubana sigue aumentando su paquete de represalias contra los ciudadanos ante el Covid-19. Ahora alcanza a los médicos y a quienes se aglomeran en las inevitables colas para comprar alimentos y productos de primera necesidad en medio de la severa escasez que sufre la Isla.

El presidente del Consejo de Defensa Provincial, Luis Antonio Torres Iríbar, pidió “aplicar con rigurosidad” las medidas contra el la pandemia al referirse a “tres controles de foco abiertos en el municipio de Guanabacoa, relacionados con el evento de la Molinera IMSA (Regla) que acumula ya 38 casos”, informó el periódico oficial Tribuna de La Habana.

Torres Iríbar advirtió que se aplicarán multas a las personas que no respeten el espacio físico, escaso en las largas colas que se repiten por todo el país.

El sábado se reportaron 20 nuevos casos de Covid-19 en La Habana, detectados el viernes. En seis de ellos no se ha podido identificar la fuente de infección.

Según Tribuna de La Habana, las autoridades han aplicado “medidas disciplinarias” a instituciones y personal médico “como consecuencia de varias indisciplinas: encuestas epidemiológicas incompletas, demoras en la actualización de base de datos, insuficiencias en la pesquisa, entre otras”.

En los hospitales Enrique Cabrera (Nacional) y Leonor Pérez se aplicarán las medidas “más drásticas” por la misma razón, indicó el periódico.

En el caso del Leonor Pérez, el reporte mencionó a una doctora que presuntamente “envió a su casa a una paciente pendiente de resultado PCR y que fue finalmente positiva, con una cadena de 41 contactos”.

La profesional podría recibir “medidas penales por el delito de propagación de epidemia”, precisó la publicación.

Sería el primer caso de represalias de este tipo contra un profesional de la salud en medio de la pandemia. Teniendo en cuenta la práctica que ha seguido el Gobierno en los últimos meses, podría tratarse de otro evento “ejemplarizante”.

Según el último informe de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), el salario medio mensual del sector de la salud en Cuba es de solo 965 pesos, unos 39 dólares. Médicos, enfermeros y técnicos de la salud están, sin embargo, entre los trabajadores que mayores presiones reciben del Gobierno, y que van desde un exceso de burocracia hasta la falsificación de cifras para no “dañar” la imagen del país.

Estos profesionales están también entre los que trabajan en peores condiciones, con jornadas extenuantes y falta de recursos en el deprimido sistema de atención sanitaria cubano.

De acuerdo con cifras oficiales, el Gobierno ingresó el 2018 unos 6.400 millones de dólares por la exportación de servicios médicos, incluido el trabajo de profesionales que envía al exterior y a los que quita al menos el 75% del salario pagado por los países de destino.

Esa recaudación, principal ingreso del Gobierno cubano, no se traduce en una mejora del sistema sanitario de la Isla ni en las condiciones de sus profesionales.