“Este hemisferio ha pagado un alto precio por tolerar seis décadas de régimen castrista, una dictadura que costó el fin de la democracia en Nicaragua y Venezuela”, agregó la opositora y líder cívica.

—La opositora cubana Rosa María Payá volvió a ratificar su compromiso con la democracia al agradecer el reconocimiento por su actividad política que confiere el Congressional Hispanic Leadership Institute (CHLI).

“CHLI es un ejemplo de lo que puede hacer la comunidad hispana en una sociedad libre. Y es precisamente por lo que luchó mi padre y por lo que he luchado yo”, declaró la líder de la iniciativa Cuba Decide en referencia a la labor del fallecido opositor Oswaldo Payá.

Payá agradeció el apoyo de la comunidad cubana en Estados Unidos y los ciudadanos de ese país a la lucha por la democracia en la isla; al mismo tiempo dijo que ese apoyo es más necesario que nunca, porque Cuba está sumida en una grave crisis humanitaria.

“La solidaridad con el pueblo cubano y contra el régimen de la isla es una pieza clave para mantener la seguridad en el continente, porque este hemisferio ha pagado un alto precio por tolerar seis décadas de régimen castrista, una dictadura que costó el fin de la democracia en Nicaragua y Venezuela”, agregó.

También explicó en qué consiste el proyecto que lidera, Cuba Decide, una plataforma de la sociedad civil para empujar al régimen hacia la democracia a través de presiones pacíficas. Dedico su premio a todos los colegas de esa organización y especialmente a su padre, Oswaldo Payá.

CHLI también reconoció en la misma ceremonia transmitida en línea al senador Roy Blunt (republicano, Missouri) y al congresista Pete Aguilar (demócrata, California).

 


Rosa María Payá mantiene desde hace años una actividad constante de promoción de los derechos humanos en Cuba y críticas al régimen castrista, desde la plataforma Cuba Decide. Es una de las disidentes cubanas más reconocidas a nivel internacional, al igual que lo fue su padre.

Oswaldo Payá fundó el Movimiento Cristiano Liberación (MCL), fue nominado en varias ocasiones al Premio Nobel de la Paz y es responsable de la iniciativa política promovida por la oposición que más alarma causó en el gobierno cubano. Payá murió en circunstancias sospechosas en 2012, cuando su auto fue impactado por otro que conducían miembros de la policía política del régimen.

En su momento, La Habana aseguró que Payá murió en un accidente de tránsito y que sus agentes, que perseguían y mantenían bajo vigilancia el auto donde el laico viajaba junto al joven Harold Cepero, no tenían responsabilidad en el suceso.

El coche era conducido por el español Ángel Carromero, dirigente de la organización juvenil Nuevas Generaciones del Partido Popular (PP) de Madrid, quien fue condenado por homicidio involuntario a causa de las muertes de Payá y Cepero.

Aunque el tribunal declaró a Carromero culpable de la muerte de Payá, su propia familia reportó que el auto había sido embestido varias veces con la intención de sacarlos de la carretera y provocarles un accidente. Osmel Rodríguez, un colaborador de Miami indicó que 20 días antes ya había tenido un accidente similar en el que el coche donde viajaba el opositor había quedado con las ruedas arriba.

El propio Ángel Carromero declaró antes del juicio que se trató de un accidente y negó la implicación de otro vehículo; ​ aunque una vez repatriado a España y puesto en libertad, declaró que “los servicios secretos cubanos asesinaron a Oswaldo Payá”. Es probable que fuera chantajeado: libertad a cambio de dar declaraciones falsas.


El Proyecto Varela (redactado en 1996 y 1997) fue la iniciativa del MCL más conocida en el ámbito cubano y mundial. Unos 25 000 cubanos dieron el sí a la propuesta y lo hicieron firmando y ofreciendo sus nombres y apellidos, dirección particular y número de identificación personal.

Payá y sus más cercanos colaboradores se presentaron ante la Asamblea Nacional del Poder Popular y entregaron 11 020 firmas en mayo del 2002 y 14 384 en octubre del 2003. Ya Oswaldo Payá había recibió el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia en 2002, por parte del Parlamento Europeo.

La vista del presidente estadounidense Jimmy Carter a La Habana dio un espaldarazo a la iniciativa ciudadana del MCL. Carter sugirió ante micrófonos y cámaras de la televisión cubana que el Proyecto Varela fuera publicado en el diario oficial Granma, para conocimiento de todos los cubanos.

El resultado fue la represión y una manipulada reforma de la Constitución —organizada y divulgada directamente por el difunto Fidel Castro— en la cual se incluyó en el texto el carácter irreversible del socialismo.