Rosita Fornés brilló en una constelación de estrellas en la época en que la televisión entró a formar parte de las familias cubanas.

—Faltándole poco más de dos años para cumplir un siglo de vida Rosita Fornés dejó atrás el mundo de los vivos para comenzar a habitar el de las leyendas.

Mi madre, que nació en 1917, nunca dejó de decir que “ya era una mujer cuando yo era una niña”; a mi generación, que estrenó la adolescencia aprendiendo a ser antiimperialista, se le inoculó la percepción de que eso de parecer una vedette de Broadway era ajeno a nuestras raíces culturales; mi hijo, que llegó en 1995, cree que todo lo que hacía le parecía muy cheo.

Contra esos vientos y esas mareas, Rosalia Lourdes Elisa Palet Banavia, nacida en Nueva York el 11 de febrero de 1923, cultivó una legión de admiradores que la llamaban simplemente “Rosita” y que la admiraban con devoción lo mismo cuando actuaba, bailaba o cantaba, porque todo lo hacía bien, con esa profesionalidad que está muy lejos de ser un don divino y que solo se alcanza con el trabajo.

En las tablas y en el cine dejó una extensa obra, pero fue entre su pueblo donde dejó una huella más profunda

En la televisión interpretó operetas, zarzuelas, comedias, espectáculos musicales, novelas, cuentos y piezas de teatro. En las tablas y en el cine dejó una extensa obra, pero fue entre su pueblo donde dejó una huella más profunda.

Su manera de mirar y sonreír sirvió de modelo a miles de muchachas que pretendían “rosifornitear” para ser más atractivas. Sus críticos señalaban cierta exageración en sus reverencias con el público al terminar sus espectáculos, pero, a diferencia de otras divas que llegaron después, nunca reverenció al poder.

Rosita Fornés brilló en una constelación de estrellas en la época en que la televisión entró a formar parte de las familias cubanas. Los nombres de aquellos galanes de voz engolada y actrices que rompían corazones solo es recordada hoy por los que se inscriben en la tercera edad. Rosita venció el tiempo y tuvo la más larga carrera artística que pueda ambicionar.