La ministra española de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, rechaza en La Habana la ley Helms-Burton, en mayo de 2019. EMPRESAEXTERIOR.-

De las 56 entidades comerciales que mantenían negocios con el Gobierno cubano durante la Administración Obama, ahora solo 15 se mantienen en la Isla.

DDC, Tenerife 

—Las sanciones de la Administración del presidente de EEUU, Donald Trump, contra el Gobierno cubano, especialmente la activación de los títulos III y IV de la ley Helms-Burton, han dado al traste con las relaciones comerciales entre la Isla y Canarias, de acuerdo con un artículo publicado este martes por el diario El Día, de Tenerife.

Según la nota, la repercusión en Cuba de la crisis política de Venezuela provocó que las empresas de Canarias comenzaran a retirarse del mercado cubano y a llevarse sus productos a otros destinos. Ahora, solo una quincena de firmas asentadas en el archipiélago español estarían teniendo a Cuba como destino de sus productos.

Incluso, tras el traspaso de poderes del expresidente Barack Obama a su sucesor Donald Trump la factura de ventas de Canarias a la Isla ha decrecido en un 86%. La situación habría empeorado con la activación de los títulos III y IV de la ley Helms-Burton, que ya el Departamento de Estado de EEUU comienza a aplicar contra empresarios españoles.

A finales de noviembre el Gobierno estadounidense prohibió la entrada a su territorio a Gabriel Escarrer Jaume, vicepresidente y primer ejecutivo de Meliá, la compañía que administra 35 hoteles y 14.000 habitaciones en la Isla. El empresario español fue penalizado por la gestión de dos hoteles cubanos levantados en una parcela de tierra expropiada por el Gobierno de Fidel Castro a la familia Sánchez Hill después de 1959.

Poco después, trascendió que Meliá, una de las principales inversionistas en el sector del turismo en Cuba, había recibido unas 14 cartas de la Secretaría de Estado de EEUU dirigidas a la cúpula de la compañía y confirmando el veto a su entrada en territorio norteamericano.

Por su parte, Alberto Navarro, el embajador de la Unión Europea (UE) en Cuba, aseguró esta semana al diario español El País que la lista de los empresarios cuya entrada a EEUU será prohibida en virtud del título IV de la ley Helms-Burton podría incluir el nombre de “70 u 80” sancionados, cuyos cónyuges e hijos tampoco podrían acceder a territorio estadounidense.

Aunque El Día apunta que hasta el momento “no hay constancia de que ningún empresario canario haya recibido una advertencia como la enviada a Escarrer”, los propietarios de negocios de esa región comienzan a verse afectados por las medidas de la Casa Blanca, que fortalecen el embargo económico, financiero y comercial contra Cuba.

Al menos, el miedo a recibir sanciones de Washington ha calado en las grandes compañías, dijo a El Día el empresario Israel Bello, administrador único de Ibadesa Canarias (Ibadecan), una de las firmas más veteranas con presencia física en Cuba.

Hay “multinacionales que operan con EEUU y también con Cuba, y que de repente dicen que no pueden actuar, no pueden vender o no pueden suministrar sus productos cuando no son de origen americano, sino de origen europeo”, detalló.

A pesar de que la Casa Blanca ha amenazado con más sanciones, los empresarios de España, el segundo inversor extranjero en Cuba, espera que  las instituciones europeas apoyen sus reclamos para mantener su posición en la Isla.

“En solo unos años hemos pasado de Obama, de la apertura, de casi suspenderse la Ley Helms-Burton a, de nuevo, la época dura, a cosas que no ocurrían desde hacía 30 años”, se queja Bello.

Según El Día, a la llegada de Obama a la Casa Blanca solo ocho empresas canarias vendían sus productos en Cuba regularmente. Cuatro años después, la cifra se había elevado a 56 empresas. Sin embargo, tras el ascenso de Trump, hoy solo quedan 15 empresas canarias en la Isla. “Es decir, siete de cada diez empresas, exactamente un 73%, han dejado de exportar a Cuba”, especifica El Día.