Cadáver de Hansel Ernesto Hernández Galiano. LENIA PATIÑO/FACEBOOK.-

Asegura que el joven murió en medio de ‘intensas jornadas de nuestros combatientes junto al pueblo en defensa de la vida, la tranquilidad ciudadana y el orden interior’.

DDC, La Habana 

—Más de 72 horas después de que comenzaran a circular denuncias en redes sociales acerca de la muerte del joven cubano Hansel Ernesto Hernández Galiano a manos de la Policía cubana, el Ministerio del Interior (MININT) hizo pública su versión de lo sucedido.

De acuerdo con la nota, publicada en el periódico oficial Tribuna de La Habana, el miércoles 24 de junio en la mañana dos policías de patrulla en Guanabacoa “sorprendieron in fraganti a un ciudadano que había robado piezas y accesorios de un paradero de ómnibus, quien se dio a la fuga cuando trataron de identificarlo”.

En la narración de los hechos, que coincide en varios aspectos con la que ofreciera el perfil anónimo de la Seguridad del Estado en YouTube Guerrero Cubano, hasta ahora la única versión oficiosa sobre lo sucedido de la que se hicieron ecos varios medios y voceros oficiales, se asegura que, tras la persecución del ladrón durante casi dos kilómetros, “el individuo para evitar ser detenido agredió con varias piedras a uno de los policías, una de las cuales lo golpea en la entrepierna, otra el lateral del torso y una tercera le disloca el hombro y lo lanza al piso”.

“En el intervalo en que el agresor lanza las piedras, el militar realizó dos disparos de advertencia. Acto seguido y debido al peligro para su vida por la magnitud de la agresión, el policía riposta desde el piso efectuando un disparo con su arma de reglamento que impacta al individuo y le provoca la muerte”, asegura el MININT.

La nota además subraya que el ultimado, de 27 años de edad, tenía “antecedentes por Amenaza, Abusos Lascivos y Robo con Violencia, por lo cual cumplió sanción y se encontraba en libertad condicional”, lo que reduce a la víctima a delincuente, una práctica habitual del régimen cubano, que la usa rutinariamente con opositores encarcelados y también para justificar excesos de las autoridades.

“El Ministerio del Interior lamenta el fallecimiento de esta persona, en la circunstancia antes descrita, en medio de intensas jornadas de nuestros combatientes junto al pueblo en defensa de la vida, la tranquilidad ciudadana y el orden interior”, termina la nota, en el más obvio tono de justificación.

La declaración evita mencionar que, según refiriera el escritor y activista antirracista Roberto Zurbano, el cadáver de Hernández Galiano fue cremado, lo que impediría comprobar la versión oficial.

Fotos del presunto cadáver del joven que han circulado anónimamente en las redes, así como algunas denuncias iniciales, sugieren que los impactos de bala habrían sido en la espalda, lo que contradice la narrativa del MININT.

Zurbano apuntó en un texto publicado en redes sociales que la muerte de Hernández Galeano “no es un crimen racista en sí mismo, pero es innegable la carga racial que acompaña el itinerario de carencias que accidentaron la malograda vida de su víctima, su entorno social y su bajo nivel de expectativas”.